Entre 100 y 120 mil muertes se producen cada año en el mundo, a causa de la enfermedad del cólera, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

El cólera posee síntomas muy visibles como la diarrea y los vómitos ocasionales. Estos síntomas hacen que en un principio sea difícil distinguirla de otra diarrea común. Pero si le sumamos que existe una deshidratación extrema, donde el paciente puede llegar a perder más de un litro de líquido por hora y de sales, estamos ante una de las enfermedades más mortales que existen. El enfermo además puede sufrir calambres musculares, producción mínima de orina y en un último caso estaremos ante una posible muerte del enfermo.

Otros de los síntomas de la enfermedad del cólera son las náuseas, la irritabilidad, la somnolencia, ojos hundidos y piel seca a causa de la deshidratación. Los indicios más graves es la caída en picado de la presión sanguínea, disminuyendo la cantidad de oxígeno que llega al organismo, obligando al corazón a bombear más rápido y como consecuencia, puede sobrevenir la muerte. Otros síntomas son la apatía, la disfunción sexual, la pérdida de memoria, las manos arrugadas a causa de la deshidratación y aumento de la viscosidad sanguínea por la pérdida de líquidos.

La OMS señala que un 75% de las personas infectadas con la bacteria no presentan síntomas, aunque el “Vibrio Cholerae” esté presente en sus heces fecales entre 7 y 14 días después de la infección y vuelven al medioambiente, donde pueden infectar a otras personas. Mientras que “en el 80% de las personas que presentan síntomas, estos son leves o moderados, y un 20% padece diarrea acuosa aguda con deshidratación grave.”

Causas del cólera:

Esta bacteria se encuentra en la flora normal de aguas saladas, en las desembocaduras de ríos, en bahías con salinidad moderada y estuarios. Una persona se puede contagiar del cólera al ingerir agua contaminada con residuos o alimentos que contengas restos de heces humanos. El agua contaminada, usada para lavar frutas o verduras, cereales u otros alimentos que se consuman crudos y sin pelar, es la vía por la que se transmite la bacteria y es origen de esta enfermedad infecciosa.

Además, existen otros productos alimenticios que pueden transmitir el bacilo del cólera como son los mariscos y los pescados. Estas especies pueden comer pequeños crustáceos microscópicos portadores de la bacteria y de esta manera llegar al cuerpo humano.

El camino de la bacteria “Vibrio Cholerae” comienza en el intestino delgado donde libera una fuerte toxina llamada CTX. Esta se adhiere a algunas proteínas de transporte del intestino, activándolas y produciendo un aumento de la salida de cloro y sodio, y por ende un alto contenido de agua. A continuación el intestino delgado segrega más agua y la pierde en forma de heces, causando una diarrea muy abundante y aguada.

Haití es un país azotado por un terremoto devastador que se llevó consigo a miles de víctimas. A pesar del tiempo que ha paso seguimos trabajando en este país, junto a varias de nuestras contrapartes. Con el fin de frenar el cólera en Haití organizaciones solidarias como POZ o Aprosifa  llevan adelante proyectos para hacer frente al contagio entre la población.

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