La malaria es una enfermedad que está íntimamente ligada a las condiciones extremas de necesidad y sus circunstancias, siendo a la vez causa y resultado de estas últimas. Uno de los retos más apremiantes que tienen los servicios de salud pública en la actualidad, es la erradicación de un problemaque hoy por hoy está socavando el desarrollo de los países más pobres del mundo. La malaria o paludismo es transmitida por el mosquito Anófeles y se cobra la vida de más de un millón de personas cada año. Los fallecidos en su gran mayoría son niños y atreverse a hacer frente a esta enfermedad, lleva a que los países pobres ahonden aún más en la pobreza que ya sufren. En África, un sólo brote de malaria cuesta el equivalente a once días de trabajo más o menos.

La malaria a través deltratamiento de los casos y la educación sanitaria, puede prevenirse con un bajo coste, una manera sencilla de combatir esta enfermedad es evitando la picadura. Se ha verificado una solución muy efectiva, como el control de plagas o fumigación del interior de las viviendas, el uso de mosquiteras impregnadas de insecticida para dormir. Desgraciadamente, aunque una mosquitera tiene un coste irrisorio, sobre todo comparando el precio con la función que cumple, las redes son costosas para las familias de los países pobres. Por otra parte, las personas que no tienen posibilidades de aprender su uso, necesitan a menudo ser persuadidas de su utilidad y de saber cómo funciona su conservación, ya que una mosquitera en unas condiciones poco óptimas pierde su eficacia y no vale de nada.Otro método es la educación en el reconocimiento de los síntomas de la malaria, que ha minimizado el número de casos en algunos países pobres hasta en un 22%. Reconocer el mal en sus primeras fases también puede evitar que cause muertes innecesarias.

Las vacunas para el paludismo y la malaria están en vías de desarrollo. Es en el año 1967 cuando las primeras investigaciones serias que demuestran la posibilidad de una cura contra el paludismo se inician. Desde la década de 1970, se ha llevado a cabo un inmenso esfuerzo desde todos los ámbitos de trabajo para desarrollar vías de investigación en personas. El tratamiento de las personas infectadas de malaria es indispensable para evitar que actúen como fuente de infección para los mosquitos y de esta forma obstaculizar la cadena epidemiológica desarrollada. Cuando un paciente que reside o procede de una zona infectada tiene fiebre sintomática, es necesario preparar y estudiar al posible paciente para confirmar el diagnóstico e identificar la especie del parásito que padece. Hay muchas razones por las que en nuestros días no hay disponible una vacuna contra la malaria o paludismo que pueda administrarse de forma rutinaria en los programas de vacunación de los países endémicos. Uno de los motivos más importante es que los parásitos son organismos muchísimo más complejos que los virus y las bacterias que se conocen. No debemos olvidar, que la malaria es una enfermedad muy difícil que no sólo se podrá atacar con medicamentos, sino con la suma de todas las herramientas disponibles actualmente: diagnóstico y tratamiento precoces, prevención, lucha anti vectorial o de control de plagas, etc.

      Artículo creado por Paula Sanz, veterinaria en los servicios de control de plagas en Madrid