Erradicar el Hambre para combatir la Pobreza es el compromiso principal para los Objetivos de desarrollo del Milenio en 2015, a través de la adopción de medidas que permitan la reducción a la mitad el número de personas que sufren y padecen el hambre.

Esta manifestación extrema de falta de recursos de primera necesidad, constituye una violación de los derechos humanos fundamentales, al privar a tantas personas de su alimentación, cimiento básico de su supervivencia y existencia.

Los planes de Gobierno deben establecer medidas y políticas de actuación para erradicar la Pobreza, que es la mayor causa de hambre y vulnerabilidad social internacional.

Algunas de estas medidas pasan por tratar de recuperar y aumentar la productividad agrícola, mejorar la utilización sostenible de recursos naturales, incrementar la investigación en zonas más afectadas por el hambre y la pobreza….

En este sentido, es fundamental ser conscientes de que alrededor del 75% de la población que convive con el hambre y la pobreza, lo hace en zonas rurales donde la agricultura se convierte en prácticamente el único medio de subsistencia. Por tanto, es necesario hacer hincapié en mejorar las condiciones agrícolas, desde medidas que optimicen la fertilidad de las tierras: potenciando la biodiversidad, evitando la sobreexplotación forestal y de especies silvestres y un uso eficiente del agua; hasta la implantación de tecnologías sostenibles de producción que hagan posible todas estas acciones.

Podemos afirmar que la lucha contra la pobreza pasa por una urgente erradicación del hambre, a través de las políticas agrarias descritas y mediante el apoyo a las comunidades rurales asoladas por el hambre. De cumplirse estas medidas, podrían traer consigo un importante avance para erradicar la pobreza y como beneficio añadido, importantes beneficios globales en el aspecto económico, por un más que probable aumento de la demanda de bienes y servicios, entre otros efectos.

Actuar de inmediato para proporcionar el acceso a alimentos a los más afectados por el hambre, así como la creación de oportunidades para las áreas afectadas, son dos de las medidas clave para erradicar el problema.

Lo podemos hacer posible desde las ONG’s, instituciones universitarias, fundaciones, la población civil hasta instituciones internacionales de financiación, gobiernos y parlamentos, y el importante peso que ya suma el sector empresarial privado.

En InspirAction creemos que la prioridad es socorrer y dar asistencia a los países azotados por el hambre y la pobreza.

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