Todas las personas deben tener el poder de influir en las instituciones, de manera que las decisiones que afectan a sus vidas se tomen de manera responsable y justa. Que su voz y sus intereses sean escuchados y sus derechos se vean cumplidos. Y para ello, es esencial promover el empoderamiento de personas, comunidades y organizaciones en todo el mundo. A través de nuestros proyectos empoderamos a nuestras contrapartes y multiplicamos su capacidad de incidencia, basada en sus experiencias de trabajo sobre el terreno. Fortalecer la participación de estas organizaciones y comunidades en la monitorización de políticas públicas es un gran paso para lograr que los Estados rindan cuentas a sus ciudadanos y adopten políticas inclusivas.

Por eso, desde InspirAction creemos que trabajar con y a través de organizaciones contrapartes en países en vías de desarrollo —en lugar de trabajar directamente en la implementación de proyectos nosotros mismos— hace mucho más factible alcanzar cambios a gran escala, profundos, incluyentes y permanentes en las vidas de las personas pobres y marginadas.

En nuestro trabajo en gobernanza, buscamos hacer frente la desigualdad y la pobreza haciendo que se escuchen las voces de las personas pobres y afectadas por las injusticias de algunos sistemas políticos. Para ello, apoyamos a distintas comunidades en su organización y contacto con las autoridades locales y nacionales, con el fin de que se lleven a cabo las reformas políticas necesarias. Además, ponemos el foco en la denuncia de casos de corrupción y discriminación, y la protección de los Derechos humanos de grupos vulnerables como los indígenas en Brasil, los migrantes haitianos en República Dominicana o los defensores de los Derechos humanos en Colombia y otros países.

Un ejemplo claro de trabajo en gobernanza es el que llevamos a cabo en El Salvador a través de nuestra contraparte Iniciativa Social para la Democracia (ISD). Esta organización trabaja en nueve municipios del país fomentando la participación de los ciudadanos en los procesos políticos de toma de decisiones e impulsando la labor de líderes y lideresas locales. Algunos temas esenciales del trabajo de nuestra contraparte son: el empoderamiento de las mujeres, el apoyo en cuestiones de educación y juventud y la elaboración de políticas públicas inclusivas.