Solicitamos su permiso para la utilización de cookies en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK | Más información

Secuelas de la tormenta

viernes, 15 de noviembre de 2013  Actualización de Emergencia Filipinas Cambio Climático
Este es el testimonio de nuestra compañera de InspirAction Jessica Dator-Bercilla quien está llevando a cabo una evaluación rápida en Iloilo, en el sureste de la isla de Panay, una zona muy afectada por el tifón Haiyan

“Según nos acercamos al norte Iliolo, empezamos a ver a mucha gente en las calles intentando huir de las inundaciones de sus casas. Los árboles y postes de electricidad han bloqueado las carreteras y es muy difícil moverse, las calles están sembradas de muebles y ropa. Nos encontramos con varias hileras de casas destrozados por las ráfagas de viento. En uno de los pueblos que pasamos, casi todas las casas que hay han quedado destruidas."

Rumbo a pueblos de la costa nos encontramos con la imagen de la devastación total: escuelas, hospitales, oficinas gubernamentales , empresas… no se ha salvado nada.

No podía dejar de preguntarme donde podría refugiarse la gente si ni siquiera quedan edificios públicos.

Los funcionarios del gobierno local no paraban de colocar y guardar desesperadamente todos los artículos de socorro que tienen con la esperanza de que otras agencias enviarán más suministros.

Lo que realmente se necesita ahora es comida para la gente de los pueblos costeros que han quedado totalmente destruidos por la tormenta.

En los puertos, el hedor de los cadáveres que nadie ha reclamado aún no deja ni respirar. La gente no sabe qué hacer con los cadáveres. Frente a mí, había dos cadáveres solos tirados en el suelo. El gobierno local no ha podido recogerlos aún y no tienen ni cal para cubrirlos ni bolsas de cadáveres donde envolverlos.

Sentada en el poste de lo que queda de un edificio de hormigón conocí a una anciana que estaba mirando al mar, hacia las islas que están más lejos.

Me miro y dijo: “Tengo hijos que viven en las islas y no he sabido nada de ellos. Estoy muy, muy preocupada”.  Su hermana  ha muerto en la tormenta.

La falta de información es uno de los mayores problemas para los supervivientes. Otra mujer que conocí, Imelda Betita, me rogó que me comunicara con las estaciones de radio de la ciudad para que emitan que ella está bien y así sus familiares puedan saberlo.

Yo no me atreví a decirles que tras el reconocimiento aéreo que hemos realizado con el gobierno sabemos que en las islas la destrucción ha sido masiva. Yo no podía aumentar su angustia y dolor.

Jessica Bercicilla-Dator © InspirAction


Otras actualizaciones de esta emergencia

Datos de la emergencia
Testimonios desde la Emergencia

El Tifón arrancó nuestra casa

Mary recuerda el momento en que Haiyan se llevó su casa por delante.
El tifón golpeó el viernes por la tarde, cuando el viento se hizo más fuerte, el cielo se volvió oscuro, tan oscuro que apenas podía ver la casa de enfrente, sólo podía ver como el tejado de su casa se desprendía. Leer más