Un terremoto es un temblor de la tierra producido por el choque de placas tectónicas de la corteza terrestre. También son conocidos como sismos, seísmos o movimientos sísmicos.

Se trata de un fenómeno natural que tiene lugar en los movimientos que se producen en el interior de la placa terrestre buscando equilibrarse, y en este proceso, producen una excesiva liberación de energía.

Los terremotos pueden ser causados por las actividades tectónicas descritas o surgir en torno a procesos volcánicos, movimientos de ladera u otros fenómenos cársticos.

Diariamente se registran multitud de terremotos o temblores, en todo el mundo, pero estadísticamente solo tienen lugar dos o tres de gran magnitud en cada año.

La magnitud que establece la gravedad o el grado de riesgo asociado a un terremoto, lo marca la escala de Richter, que constituye la medición oficial y más conocida para movimientos sísmicos, a través de una escala logarítmica arbitraria que determina una cifra según la magnitud o los efectos del terremoto.

Por ello, los daños que pueden provocar los seísmos son distintos en función del grado que alcance en la escala Richter, de la profundidad del foco del terremoto, de cómo esté constituido geológicamente el subsuelo y de las técnicas de construcción empleadas en las inmediaciones del fenómeno, entre otros factores.

Actualmente continúan avanzando en todo el mundo  las investigaciones para desarrollar mejoras en las técnicas que ayudan a predecir, pronosticar o anticipar los terremotos, hecho que constituiría un auténtico beneficio de cara a la evacuación de posibles víctimas masivas de estas catástrofes.

Desde InspirAction, conscientes de la importancia de este tipo de catástrofes y crisis para la población, tenemos alertas especiales para actuar de inmediato en estas urgencias y contrarrestar cuanto antes todos los daños que puedan causar los terremotos.

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