El huracán es un tipo de ciclón tropical que se puede definir como el fenómeno meteorológico cuyos vientos tienen una orientación y desplazamiento en forma espiral, con un centro de baja presión atmosférica y temperatura mayor.

Existen varios factores que pueden causar la generación de un huracán:

  • Temperatura: superior a 26 grados, que acelera la evaporación del agua del océano y la posterior condensación en forma de nubes, dándole fuerza al sistema para generar fuertes vientos y lluvia.
  • Humedad: favorece este tipo de fenómenos meteorológicos y los climas tropicales son los más proclives.
  • Viento: la presencia de viento caliente favorece también la evaporación y origina una presión que arrastra el aire como una espiral propiciando que continúe la evaporación.
  • Giro: este improvisado sistema adquiere un movimiento circular, en sentido opuesto a las agujas del reloj en el hemisferio norte y en sentido normal en el hemisferio sur.

La existencia de un huracán es perfectamente visible ya que reúne unas dimensiones considerables, entre 8 y 10 km de alto y  de 500 a  100km de ancho, pudiendo el tamaño variar bastante.

Normalmente surgen en zonas tropicales, ya que necesitan de mares y océanos para nutrirse sin tierra firme que le debilite, siendo la zona con mayor afluencia de huracanes el Pacífico Noroeste.

De la misma forma que los ciclones, los huracanes pueden ser bautizados con un nombre que es elegido previamente por el organismo meteorológico mundial, en función de la zona donde tenga lugar el fenómeno.

Por otro lado, algunos de los daños que pueden causar los cambios medioambientales naturales (erosión y desplazamiento de rocas, inundaciones, fuertes vientos, contaminación de aguas, etc.) provocados por los huracanes, son el importante deterioro de edificaciones, líneas eléctricas, caminos, coches, etc.

Desde InspirAction, luchamos por paliar los daños en todas las zonas devastadas y arrasadas por huracanes.

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