El Derecho Internacional Humanitario es un conjunto de normas que regula las relaciones entre países e intenta limitar las consecuencias de los conflictos armados. Su principal propósito es proteger a los civiles que no participan en la guerra e intentar reducir al máximo los métodos y medios utilizados para llevarla a cabo.

El DIH forma parte del derecho internacional y está contenido en los Convenios de Ginebra de 1949. El factor que principalmente impulsó al mundo entero a firmar estos tratados no fue ni más ni menos que el horror de la guerra moderna. La muerte y destrucción presenciadas durante la II Guerra Mundial pusieron de manifiesto la necesidad de protección y alivio hacia las víctimas de los conflictos bélicos.

Los acuerdos alcanzados durante los Convenios de Ginebra están firmados por casi todos los Estados, que consideran dichos convenios como obligatorios. Aún así, la realidad choca flagrantemente con el papel: el día a día está plagado por conflictos armados entre Estados, guerras civiles, desplazamientos y, por encima de los hechos, la tortura, dolor y muerte de millones de inocentes.

¿Cuándo se aplica el DIH?

El Derecho Internacional Humanitario se aplica únicamente en caso de conflicto armado. No cubre tensiones internas, ni actos aislados de violencia, ni disturbios. Solo entra en juego cuando se inicia un conflicto y cubre las dos partes por igual, sin tener en cuenta quién lo inició.

Por lo que respecta a los conflictos bélicos internos (las llamadas guerras civiles), el DIH solo aplica una limitada serie de normas, en concreto las disposiciones del artículo 3 común a los cuatro Convenios de Ginebra.

¿Es efectivo el DIH?

Si bien es cierto que el Derecho Internacional Humanitario ha permitido salvar muchas vidas, protegiendo a prisioneros de guerra, salvando enfermos y limitando el uso de métodos inhumano en los conflictos, también podemos observar serias limitaciones en el ejercicio de la práctica. Cada día se cometen despiadados abusos de los derechos humanos, estallan sangrientos conflictos armados y las detenciones de prisioneros de guerra están protagonizadas por civiles.