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Malí: por fin energía alternativa


© InspirAction

Líder comunitario consigue energía solar

Zoumana Togola, de 57 años, fue decisivo para llevar la energía solar a su aldea. Organizó un comité local y contactó con el Folkecenter de Malí para pedir ayuda. Ahora, la aldea de Tabakoro dispone de paneles solares que generan electricidad para el centro de salud, la escuela y la bomba de agua. Esto significa que el poblado dispone de asistencia sanitaria las 24 horas, una nevera para guardar vacunas vitales, electricidad para que los estudiantes puedan asistir a la escuela por las noches y agua limpia todo el año.

Electricidad = más ganancias

Tigida Kane, de 52 años, es propietario de un restaurante y puede conservar la comida y las bebidas frescas en la nevera desde que se instaló electricidad en la aldea, lo que ha permitido que su negocio sea mucho más rentable. Antes de disponer de electricidad, Tigida tenía que viajar hora y media cada día para comprar hielo en otra aldea. Esto le costaba 3.000 FCA (aprox. 5 €) al día y a menudo sucedía que el hielo se había fundido en el tiempo que necesitaba para transportarlo hasta el poblado. Ahora Tigida paga una factura de electricidad de 20.000 FCA (unos 30 €).

La electricidad genera más empleos

Madou Berthe, de 35 años, dejó la aldea de Guaralo hace diez años para buscar trabajo como soldador en la ciudad, pero volvió hace dos cuando se instaló un generador de electricidad en el poblado. El jefe de Madou, que tiene un taller, pudo contratar a más personal gracias a que la electricidad le permite asumir contratos mayores. "Producimos el triple que antes" explica Madou, "solíamos fabricar unas cinco carretas al día, mientras que ahora hacemos unas quince". La energía eléctrica también supone que puede cargar su teléfono móvil en casa, tener una nevera y contratar a un tutor que enseña a sus hijos por las noches con la luz eléctrica

La energía solar trae la alfabetización

Los paneles solares han permitido que Kadia Doumbia, de 37 años, pueda asistir a clases nocturnas en la escuela local para aprender a leer, escribir y hacer cuentas. Estas habilidades son muy importantes para Kadia, ya que significan que puede cobrar el precio adecuado por sus cosechas y llevar el presupuesto de la familia. Esto resulta cada vez más importante porque la falta de lluvias le impide cultivar lo suficiente para abastecer a su familia y cada céntimo cuenta.

Descubre por qué es importante la energía solar para evitar la contaminación atmosférica

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