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Lo que es legal pero no es justo, ¿es violencia?

La injusticia es violencia aunque la misma se ejecute desde las Oficialías Civiles, Tribunales y Hospitales.

Esta carta ha sido escrita por Jenny Carolina Morón Reyes, activista por los derechos de las mujeres y de las personas dominicanas de ascendencia haitiana en República Dominicana. Jenny forma parte de nuestra organización socia MUDHA (Movimiento de Mujeres Dominico-Haitianas).

Cuando a una mujer se le niega el derecho a obtener documentos de identidad para que  sus hijos puedan tener un acta de nacimiento solo porque tienen algún tipo de ascendencia Haitiana: es violencia. 

La justicia y las leyes no siempre van de la mano. Pocas veces caminan juntas. Eso lo he aprendido en dos años que tengo chocándome de frente con la sentencia 168-13, emitida por el Tribunal Constitucional de la República Dominicana. Esta sentencia recoge en sus 147 páginas una historia de discriminación, racismo y xenofobia hacia un grupo de personas que solo vinieron a trabajar, a producir y a dejar sentadas fortunas a personas que hasta ahora disfrutan de ellas. Ahora, la sentencia dicta que no son personas dominicanas todas aquellas cuyas madres son extrajeras en situación no regular desde el 1929 al 2017. Y se las intenta expulsar de su país. 

Esta ley, junto a la ley 164-14 que buscaba alguna solución a la situación de las personas dominicanas de ascendencia haitiana, se han traducido en una herramienta de violencia administrativa por parte del Estado en contra de las mujeres. 

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En República Dominicana la madre debe tener documentos para poder inscribir a sus hijos en el registro civil y dotarles de un acta de nacimiento. Esto implica que, en caso de no poseer la madre un documento de identidad, sus hijos se mantienen indefinidamente sin documentación alguna. Sin documentación, los hijos e hijas ven su futuro negado. Y las mujeres madres son vistas como las últimas responsables de la situación.

Pero, ¿no es el Estado quien debe garantizar que todos tengan un documento de identidad?  El organismo que debe dotar las actas de nacimiento y las cédulas de identidad, la Junta Central Electoral, es el mismo que las niega de manera arbitraria y violenta, dejando sin oportunidad de continuar sus vidas a miles ciudadanos y ciudadanas dominicanas.

Estamos ante una arraigada violencia en contra de las personas y más aún de las mujeres. Las mujeres a las que se les ha negado su derecho a ser ciudadanas dominicanas también se les ha negado el derecho a dar un futuro digno a sus hijos e hijas. Sin la cédula no les es posible declarar a sus hijos, no les es posible realizar actos de la vida civil como estudiar en la universidad o casarse legalmente... Sin cédula, en muchas ocasiones reciben un maltrato por parte de los servicios públicos como la Junta Central Electoral , las Oficialías, las Oficinas del Plan Nacional de Regularización y hasta los Hospitales.

El Movimiento de Mujeres Dominico Haitianas (MUDHA) es una institución integrada por mujeres dominicanas de ascendencia haitiana, que forman parte de un grupo étnico. Promueve la integración y participación de estas mujeres y de las ciudadanas haitianas en los procesos sociales que se desarrollan en sus respectivas comunidades, con la finalidad de contrarrestar el sexismo, el racismo y el antihaitianismo. Asimismo, defiende y salvaguarda los derechos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y humanos de la población dominicana de ascendencia haitiana.