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La huida de los que no pueden huir

Poniendo rostro a las historias de jóvenes con necesidades especiales

Hammoudi, Zainab y Abu son dos niñós y un joven refugiados sirios con necesidades especiales. La suya, es la historia de un largo viaje de superación que llevó a sus familias a Líbano, donde ahora cuentan con la ayuda de la LPHU
Hammoudi tiene 6 años, nació en Damasco dos años antes de que estallase la guerra en Siria. Al nacer le detectaron una serie de discapacidades físicas e intelectuales por las que fue operado dos veces, salvándole la vida. Cuando estaba a punto de ser operado por tercera vez, la violencia estalló en el país y la operación tuvo que ser cancelada y su familia se embarcó en un largo viaje hacia Líbano.

Gracias a los tratamientos de fisioterapia que recibe por parte de nuestra contraparte LPHU, Hammoudi está aprendiendo a andar. Su familia sonríe con cada nuevo paso, pero teme que no sean capaces de pagar la operación que su hijo necesita para corregir la curvatura de su espina dorsal.

2016-06-17-Proyectos-ZainabpPese a sus 2 años, Zainab aún tiene el tamaño de un bebé. Nació con Síndrome de Down y la falta de una dieta apropiada ha limitado su crecimiento. Toda su familia - ella, sus padres y sus tres hermanos mayores – vive en una tienda de campaña de poco más de dos metros cuadrados, con unos recursos muy limitados. Zainab nació en el campo de refugiados en el que viven ahora, pero debido a la falta de atención medica tras su nacimiento, sus padres no supieron que tenía Síndrome de Down hasta los 8 meses. 

Ahora, están recibiendo asesoramiento, lo que les ayuda a conocer las necesidades de su hija y, tras varias sesiones con los especialistas de LPHU, Zainab ya se mantiene sentada por sí misma y está empezando a gatear. 

 

Nos acercamos también a la historia de Abu Ali, estudiante de derecho de 23 años. Estaba estudiando en su casa en Qusair (Homs) cuando una bomba estalló en su interior. El impacto de la explosión le produjo serias quemaduras y la parálisis de la mitad inferior de su cuerpo, por el impacto de la metralla en su espina dorsal. Ante la imposibilidad de recibir atención médica en Siria, viajó con su padre a Líbano, dejando atrás a sus cuatro hermanas que siguen en Siria.

Aunque viven en una pequeña caseta metálica en el campamento, el equipo móvil de la LPHU le visita regularmente y está ayudándole a ganar fuerza y coordinación en  los brazos y tronco. Esta es la única atención médica que ha recibido por el momento, y aunque es aún insuficiente, le ayuda a ganar confianza y pensar, que tal vez algún día, pueda volver a su casa.

2016-06-17-Proyecto-AbuAli

En la actualidad, Líbano acoge a más de un millón de personas refugiadas sirias, lo que equivale aproximadamente a una quinta parte de la población total del país. Entre ellas, hay un grupo especialmente vulnerable y que a menudo es olvidado: la población siria refugiada que sufre algún tipo de discapacidad congénita o como consecuencia de la guerra. Según los datos de la OCHA (Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios) en torno a un 22% de la población siria refugiada sufre algún tipo de discapacidad. Sin embargo, se dedica menos del 1% del total de la ayuda humanitaria internacional a afrontar las necesidades de estas personas. Su situación de indefensión y vulnerabilidad es una muestra clara de que no huyen por placer, huyen por necesidad absoluta, al no poder recibir los tratamientos que necesitan en su país.

Este es el caso de Hammoudi, Zainab y Abu. Llegaron al Valle de la Becá, una de las zonas más pobres de Líbano y donde han encontraron la ayuda de la LPHU, contraparte de InspirAction. La LPHU (Lebanese Physically Handicapped Union) es una asociación libanesa especializada en el tratamiento de pacientes con discapacidades físicas. En sus centros de rehabilitación atienden a personas refugiadas – sirias y palestinas - y libanesas a través de sesiones de fisioterapia y terapia ocupacional. Son pequeños tratamientos, pero que llenan de esperanza las historias de Hammoudi, Zainab y Abu.

El 20 de junio se celebrará el Día Mundial de las Personas Refugiadas, y más que nunca, desde InspirAction creemos que es necesario dar a conocer las historias que se encuentran detrás de la gran crisis migratoria a la que nos enfrentamos. Le ponemos rostro a uno de los grupos más vulnerables entre todas las personas que están viviendo esta crisis y hacemos una llamada a colaborar con las organizaciones que las atiende. Estas personas, como todas, tienen el derecho de recibir atención médica para poder desarrollar sus vidas en plenitud, pero se encuentran indefensos porque la guerra ha acabado con esta posibilidad.

En InspirAction, trabajamos junto con nuestras contrapartes en Líbano, Irak y algunos de los países europeos de tránsito como Grecia y Serbia, para reforzar la respuesta ante las emergencias humanitarias como la que estamos viviendo y asegurar que las personas con necesidades especiales son visibles y reciben la asistencia que necesitan para llevar a cabo una vida digna y plena.

 

 


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