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Encarcelada con un bebe de 6 meses

“Fui encarcelada durante 2 noches con mi bebé de 6 meses sin acceso a comida y agua. Como madre que amamanta tenía mucho miedo a que mi bebé se deshidratara”. Cuenta Dédelène.

Ella nunca pensó que la pudieran tratar de una forma tan inhumana. Se sintió sola y maltratada. No hay peor sentimiento que el miedo de no poder alimentar a tu bebé.

Louisana fue separada de dos de hijos de 6 y 8 años. Ahora no sabe qué será de ellos. Nathalie, fue también separada de su familia. Además cuenta que le arrebataron todas sus pertenencias sin ningún motivo. Perdió su teléfono, su ropa, su reloj y el poco dinero que llevaba.

Son algunas de las muchas historias de violencia e inhumanidad que cuentan los 236 haitianos expulsados de República Dominicana entre el 8 y 10 de mayo de 2017. Expulsiones tras las que se esconden agresiones físicas, insultos, contaminación por gases lacrimógenos, confiscación injustificada de pertenencias y toda una serie de maltratos físicos y psicológicos innecesarios y excesivos que constituyen sin duda una violación de los Derechos de toda persona. Desde encarcelamientos hasta golpes con cadenas, el testimonio de estas personas resulta escandaloso para cualquier persona.

Ni si quiera los bebés y los niños quedan libres de tanto abuso. Las autoridades dominicanas tienen un objetivo claro y parecen dispuestas a cumplirlo.

¿Por qué tanto maltrato?

Históricamente la frontera entre República Dominica y Haití ha tenido siempre un aire de gran actividad. Personas, mercancías y productos han viajado de forma continua enriqueciendo a dos países que conviven de forma muy cercana en la Isla de La Española.

Los haitianos y haitianas cruzaron durante años la frontera para trabajar en las plantaciones de azúcar. Su trabajo fue la base de la economía dominicana durante largo tiempo. Sin embargo, históricamente también, el trato a estos trabajadores ha sido siempre muy duro. Viviendo en infraviviendas conocidas como bateyes eran excluidos de cualquier derecho. Los hijos e hijas de los trabajadores difícilmente accedían a la educación, la salud o los derechos que otros niños sí tenían. Han sido siempre los más pobres entre los pobres. El color de su piel y su origen de procedencia ha sido motivo continuo de maltrato y exclusión.

Cuando los campos de azúcar empezaron a cerrar muchas de estas personas que llevaban años viviendo allí, algunos de los cuales nunca habían conocido Haití, decidieron quedarse. Algunos se movieron hasta las ciudades en busca de un nuevo trabajo.

¿Qué ocurrió el 23 de septiembre de 2013?

El 23 de septiembre de 2013 el Tribunal Constitucional de República Dominicana emitió una sentencia por la que toda persona migrante o descendiente de migrante sin permisos sería expulsada. Esta sentencia se extendía a todos aquellos llegados desde 1929. Es decir, personas que durante casi 4 generaciones vivían en la República. Nietos de abuelos nacidos en el país. Niños que no hablaban creole ni conocían Haití ni estaban vinculados al país.  

La alarma internacional de esta situación empujó al gobierno a desarrollar un plan de naturalización. Este plan no está pudiendo implementarse para la mayoría de las personas. Los sistemas de documentación de ambos países son insuficientes y la mayoría de las personas no ha tenido nunca un documento legal. Sin documentos, no hay derechos.

Ninguna persona es ilegal

Desde entonces, personas como Dédelène, Sodeleine, Louisana, Jocelaine et Hélène están siendo víctimas de deportaciones masivas envueltas en graves violaciones de Derechos Humanos.

Desde InspirAction, a través de nuestra contraparte GARR (Grupo de apoyo a repatriados y refugiados) en Haití, estamos recibiendo a muchas de esas personas en las fronteras. Llegan a un país donde frecuentemente no tienen nada, no conocen a nadie y a veces no hablan ni el idioma. Llegan tras haber sufrido maltrato de todo tipo.  

Paralelamente se está pidiendo a las autoridades haitianas que exijan al Estado dominicano el cumplimiento de los derechos que los y las migrantes. A través de la creada Comisión Mixta Bilateral se quieren iniciar conversaciones entre ambos países para encontrar una solución conjunta en la que primen los Derechos de las personas.

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