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Desnutrición en Colombia: la sonrisa perdida


Hay lugares que deben seguir el ejemplo de Teruel y gritar que también existen. Alzar la voz para salir de olvido y abandono gubernamental. Las Pavas en Colombia es uno de esos lugares. Un rápido vistazo por el pueblo basta para comprenderlo: falta de carreteras, agua potable, electricidad y escuelas. Allí ‘sobrevivir’ muta en ‘malvivir’.

La panacea prometida con el libre mercado y de la inversión extranjera ha fomentado la expansión de la agroindustria y la minería a gran escala. El contrapunto lo ponen los miles de agricultores que se han quedado sin tierras, que se han visto presionados a venderlas o a emigrar. Tierras que eran su sustento económico y nutritivo. Pero la pobreza no solo es falta de dinero, es no tener voz, ni representación. No ser escuchados por las autoridades. Y de nuevo, un simple paseo por Las Pavas lo confirma.

Uno de cada 4 niños en el mundo están malnutridos. Marcia es uno de ellos. Su pelo de color naranja, su escasa estatura y peso nos revela su fragilidad. Años con una mala alimentación, falta de acceso al agua potable e higiene han hecho mella en su salud: le han diagnosticado malnutrición crónica. Los 5 primeros años de vida son fundamentales para el crecimiento de los niños. La desnutrición a esas edades tiene severas e irreversibles consecuencias para el desarrollo cognitivo y físico de los menores.

Su padre, Ariel Moreno, vio cómo su última cosecha se perdía por culpa del mal tiempo. En paro desde hacía 5 meses, invirtió sus ahorros en plantar arroz en su parcela de tierra para alimentar a sus hijos. La sequía hizo el resto: “Perdí todo y no recibimos ninguna ayuda del Gobierno”. Sin embargo, a Moreno le preocupa la salud de su hija: “Su cara y mirada siempre reflejan tristeza. Cuando corre, se cae fácilmente. Temo no poder darle un futuro”.

Corambiente es una contraparte de InspirAction que trabaja con las comunidades más vulnerables en Colombia. Juntos ayudamos a plantar nuevas semillas más resistentes a los embates del clima. Por otro lado, nuestro equipo de nutricionistas enseña a las madres a preparar mejor la comida con el objetivo de evitar enfermedades. “Marcia tuvo una infección gastrointestinal que la ha debilitado más aún”, explica su padre.

Moreno tiene esperanzas. Acaba de recibir ‘Vitabalu’, una especie de tableta que lleva completos alimenticios para combatir la desnutrición. Marcia tiene aún muchas sonrisas que regalar.


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