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Cuando las mujeres pierden el miedo a denunciar


De enero a agosto de 2018, 274 mujeres han sido asesinadas en El Salvador, un país en el que la violencia sexual y la destrucción del cuerpo de la mujer se ha utilizado históricamente como arma de guerra.

Las desigualdades perpetradas por el patriarcado como sistema de dominación han privado a las mujeres de sus derechos de manera permanente a través de diversos mecanismos de control. Hasta 1950, la ley no consideraba a las mujeres como iguales.

A pesar de la aprobación de los Acuerdos de Paz hace más de 25 años, el conflicto social sigue siendo el lugar donde los actores pueden haber cambiado, pero no la cultura de violencia, que se agrava contra las mujeres, especialmente las jóvenes y las niñas. Como resultado, las mujeres siguen luchando por una representación política y económica igualitaria, y contra una cultura de violación contra sus cuerpos y autonomía.

En este contexto, desde InspirAction consideramos que es fundamental, en primer lugar, revelar esta cultura de violencia y, en segundo lugar, cambiar las estructuras que la sustentan. Con ese objetivo, la Asociación de Mujeres por la Paz (ORMUSA), una organización feminista con más de 30 años de experiencia, y socia de InspirAction se ha comprometido a trabajar con instituciones gubernamentales clave para mejorar la situación de las mujeres.

Cambiar las estructuras para perder el miedo

MujeresORMUSAp

Un hito en la lucha por los derechos de las mujeres en el país ha sido la aprobación de la Ley Integral Especial de Violencia contra las Mujeres en 2010. Aunque sus medidas aún no se han implementado por completo, en los últimos años, en parte gracias al trabajo que desarrollamos con ORMUSA y al de otras organizaciones salvadoreñas, se han establecido 3 tribunales especializados para tratar casos de violencia de género y se han abierto 33 unidades de mujeres en estaciones de policía de todo el país. De esta forma logramos que las mujeres accedan a una justicia basada en un estándar de derechos humanos, evitando favorecer la impunidad ante la violencia de género.

Además estamos trabajando para mejorar la identificación de los asesinatos que son femicidios. Con nuestro trabajo de incidencia a través de ORMUSA, la Oficina del Fiscal ha obtenido fondos más dedicados y al menos 40 fiscales han sido capacitados en materia de jurisdicción nacional e internacional para mujeres.

Podemos decir que hoy hemos conseguido que las mujeres empiecen a perder el miedo y denuncien a sus agresores.

Queremos llegar más lejos 

Otro resultado histórico al que ha contribuido nuestra organización socia ORMUSA ha sido el desarrollo de un sistema nacional de datos y estadísticas de violencia contra las mujeres. El objetivo es tener datos oficiales y demostrables que permitan dar cuenta de la gravedad de la situación y ayudar a los tomadores de decisiones a tomar opciones informadas.

Además, a nivel institucional, estamos apoyando al Ministerio de Justicia y Seguridad en la redacción e implementación de una Política interna para la Igualdad de la Mujer, incluidas sus 3 ramas: justicia penal, migración y la penitenciaría. Con esta nueva ley esperamos poder abordar mejor los casos de mujeres condenadas por aborto ya que, en El Salvador, están criminalizadas todas las causales de aborto, existiendo al menos 25.000 embarazos en niñas y adolescentes al año, y con la persecución y condena ilegitima de mujeres pobres por abortos espontáneos y emergencias obstétricas.

¿Quieres saber más de nuestro trabajo en El Salvador?

Conoce nuestro trabajo contra el matrimonio infantil en El Salvador.