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Un sistema fiscal justo: el camino a seguir para combatir la desigualdad

La élite política y económica mundial se reúne esta semana en el Foro Económico Mundial en Davos, una ocasión para que exijamos su compromiso con la creación de un sistema fiscal global justo y coherente

Los ojos del mundo están fijos en la ciudad suiza de Davos, donde se celebra esta semana el Foro Económico Mundial (FEM), un evento que reúne a la élite económica y política para reflexionar sobre el destino del mundo en un contexto de creciente desigualdad económica y social, conflictos y repetidas crisis humanitarias.

Todos estos son síntomas de una estructura de poder global que protege y mantiene la acumulación de riqueza y privilegios para unos pocos, mientras continúa alimentando la pobreza, la desigualdad y la agitación para el resto.

Sigue aumentando la desigualdad entre hombres y mujeres

Las élites que se reúnen en el FEM tienen razón en un aspecto, definitivamente nos encontramos en un mundo fracturado. Una de las mayores brechas es la que divide a hombres y mujeres. De hecho, según el informe Global Gender Gap Report 2017 del propio FEM, a partir de ahora se necesitaran 100 años, en comparación con los 83 años del año pasado, para cerrar la brecha de género a nivel global.

Mientras que las brechas más grande aparecen en las esferas de la salud y la economía, con algún progreso en otras esferas, como la educación, está claro que los esfuerzos para reducir la desigualdad de género han dado un paso atrás.

Esto plantea la siguiente pregunta: ¿cuál es el papel de la élite que se congrega en Davos en la reducción de la desigualdad a nivel general y la desigualdad de género de manera más específica?

Sistema tributarios progresivos como herramienta para reducir la desigualdad de género

El sistema actual de recaudación de impuestos es uno de los pilares fundamentalesde nuestras sociedades. Se trata de la mayor fuente sostenible de ingresos por parte del gobierno y, por tanto, puede ser una herramienta clave para corregir las desigualdades de género existentes. Se trata de una manera posible de garantizar las obligaciones legales del Estadopara garantizar los derechos de las mujeres.

Ya se trate de educiación primaria para niñas, educación sexual para niñas y adolescentes. servicios públicos de salud materna para mujeres embarazdas o prottección social para mujeres de tercera edad, los impuestos lo pagan todo.

Sin embargo, la forma también importa y el modo en que se recaudan estos impuestos es igualmente importante. La abrumadora cantidad de multinacionales presentes en Davos son fundamentales para esto.

Creando un campo de juego equilibrado

Nuestras reglas impositivas globales, predominantemente escritas por las élites políticas en el norte global y las corporaciones multinacionales, están desactualizadas, forman parte de un sistema poco transparente y un entramado de opacidades y crean lagunas injustas que facilitan la evasión de impuestos.

Cada año se pierden ingresos fiscales estimados en 170 mil millones de dólares por la riqueza escondida en los paraísos fiscales por parte de corporaciones multinacionales y élites ricas. Esto se suma a una tasa cada vez menor de reducción de las tasas impositivas corporativas globales, las cuales han descendido del 38% en 1993 al 24.9% en 2010. Y ahora nos preguntamos, ¿cuantos servicios públicos en beneficio de las mujeres se podrían haber financiado con todos estos ingresos perdidos?


¿Cuáles son los siguientes pasos?

Para crear la visión de 2018 de Davos de un "futuro compartido en un mundo fracturado", sus élites políticas y económicas deben analizar detenidamente su papel en el mantenimiento de un sistema económico que solo ha funcionado para unos pocos. Un sistema que ha permitido que las corporaciones multinacionales y un pequeño grupo de individuos acumulen riqueza sin restricciones.

Un sistema impositivo global justo y coherente, regulado por medio de un organismo fiscal intergubernamental, es una de las únicas formas seguras que garanticen una reforma democrática de las normas impositivas globales y poner fin a las prácticas fiscales perjudiciales, los flujos financieros ilícitos y la evasión fiscal. Y también es una de las únicas formas de garantizar suficientes recursos públicos para combatir la desigualdad económica y social. Se trata pues de un cambio que debemos exigir colectivamente tanto a los gobiernos como a las grandes multinacionales, muchas de ellas presentes esta semana en Davos. 

Versión original del articulo: Progressive taxation: the way forward in a fractured world