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Seguimos aplazando la urgencia climática

Ante el escenario de urgencia climática que vivimos, la Cumbre del Clima de Bonn no ha estado a la altura y posterga las decisiones más importantes para la cita del próximo año en Katowice (Polonia).

La aprobación del Plan de Acción de género y la Plataforma de pueblos indígenas, para incrementar la presencia de mujeres y comunidades indígenas en puestos de liderazgo contra el cambio climático, son sin duda la nota positiva de esta Cumbre.

A pesar de las evidencias y los numerosos informes científicos, nuestros políticos siguen procrastinando la toma de decisiones para avanzar hacia una economía descarbonizada en 2050. Será en 2018, en Katowice (Polonia), cuando se materialice el conocido como Diálogo de Talanoa y los países evalúen sus avances en materia de reducción de emisiones, incrementen su ambición climática y presenten en 2020 sus compromisos en el marco del Acuerdo de París.

Mientras el presidente francés, Emmanuel Macron, y la canciller alemana, Angela Merkel, sí quisieron impulsar con su presencia esta Cumbre del Clima, Mariano Rajoy prefirió no viajar a Bonn y mantenerse en un segundo plano. La lucha contra el cambio climático es una de las asignaturas pendientes de nuestro gobierno, que suspende en el análisis que realizamos para Polétika sobre su primer año de Gobierno. Además, desde Alianza por el Clima seguimos presionando para que deje de frenar la transición energética, penalizando a las energías renovables y el autoconsumo.

La Cumbre de las mujeres y los pueblos indígenas

Con la aprobación del Plan de Acción de Género, la Cumbre del Clima de Bonn ha dado a las mujeres el protagonismo que merecen en la lucha contra el cambio climático. Ellas llevan décadas poniendo en práctica estrategias de adaptación al cambio climático de manera continua pero también invisibilizada, tanto en sus hogares como a nivel comunitario. El objetivo ahora es que se incorporen en todos los ámbitos de decisión en las negociaciones climáticas. ¡Es urgente acabar con la infrarrepresentación de las mujeres! Además, es importante que la financiación climática sea 100% sensible al género y existan datos y análisis desglosados por sexo y género en todos los niveles. 

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Mujeres

*La resistencia de las mujeres ante la crisis climática (El Salto)

También en Bonn, se ha aprobado que los pueblos indígenas tengan una mayor presencia en los puestos de liderazgo contra el cambio climático y que se respeten sus derechos. Las comunidades indígenas gestionan el 80% de la biodiversidad del planeta y llevan años resistiendo ante megaproyectos que no sólo destruyen recursos naturales esenciales para la vida, sino también el tejido social.

Adiós carbón

Una veintena países, encabezados por Reino Unido y Canadá, firmaron la Alianza Global para acabar con el carbón como principal fuente de energía a nivel global para 2030.

Una buena noticia, aunque España no esté entre los firmantes: el ministro Nadal insiste en seguir evitando a toda costa el cierre de las centrales térmicas de carbón, aunque desde Bruselas insisten en que la transición hacia las energías renovables es imparable. Las políticas del Gobierno español han hecho que nuestro país baje posiciones en el Índice de Acción Climática, situándose en el puesto 35 de los 57 países estudiados.

¿Quién aportará los fondos a los que se había comprometido EE.UU?

Otro de los elementos que siguen enquistados es el de la financiación que los países industrializados deben destinar a los países en desarrollo para que puedan adaptarse al calentamiento global. Trump ya anunció que no contribuirá al llamado Fondo Verde, lo que obligaría al resto de países a incrementar sus aportaciones. Unas aportaciones que en la Cumbre de Copenhague se fijaron en 100.000 millones de dólares anuales a partir de 2020, pero que aún siguen sin materializarse. España anunció que su contribución al Fondo Verde será de 900 millones de euros.