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Monocultivos: puerta de la desertificación y la pobreza


Desde hace un tiempo la región más fértil de la Tierra, con mayor diversidad y donde se encuentra el pulmón del planeta, está siendo amenazada por la desertificación. Las ansias de maximizar la producción del suelo están llevando a la implantación de enormes extensiones de monocultivos por toda América Latina. Cuando miramos esas infinitas extensiones nos parece ver una tierra llena de vida, pero en realidad lo que vemos es un enorme “desierto verde”. La técnica de la agricultura extensiva o monocultivo se instala por razones económicas en países que esperan tener grandes beneficios a corto plazo sin pararse a mirar los enormes perjuicios que esto provoca en un plazo más largo. La desertificación y el Cambio climático son dos procesos que se retroalimentan e intensifican estando además ligados al desarrollo de conflictos violentos. Los gobiernos de Latinoamérica se han dejado seducir por esta práctica desastrosa para el medio ambiente donde especies como la soja, la palma aceitera y el eucalipto conforman hoy gran parte de los paisajes donde antes había bosques tropicales o sabanas. Por poner un ejemplo entre 1987 y 2007 el 14% de las sabanas naturales de Colombia pasaron a convertirse en  áreas cultivadas y pastos exóticos.

Monocultivos de Palma en Colombia

Mientras que la mayor parte de las tierras de todo Latinoamérica se concentra en unas pocas manos, que suelen ser de empresas multinacionales que acumulan cada vez más riqueza, millones de personas son a menudo desplazadas o condenadas a vivir en tierras donde la baja calidad amenaza cada día más su alimentación. Para todas estas personas que dependen directamente de la fertilidad de sus tierras para sobrevivir, tener terrenos donde no crece nada pone en riesgo sus vidas. Hoy Día Mundial de la desertificación y la sequía queremos recordar a esos 1.500 millones de personas en todo el mundo viven en tierras que están en proceso de degradación. Desde InspirAction a través de proyectos de conservación del medioambiente y diversificación de cultivos estamos consiguiendo que muchas de estas personas dejen de sufrir las consecuencias de una tierra empobrecida, como es el caso de Abraham. Nuestra contraparte CIPCA entregó a Abraham 50 plantones diferentes que ha combinado con su plantación de cacao y le ha permitido mirar adelante en su futuro. Carmen Quispe y sus 14 vecinas también se han unido para devolver la esperanza a sus vidas, juntas y gracias a la ayuda de nuestra contraparte Soluciones Prácticas han creado un vivero y están luchando por la conservación de especies forestales como la Caoba, la Quinaquina, el Cedro Rojo y el Toco Colorado.

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Montañas de riqueza y pobreza.