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"Las cumbres del clima tienen que ser necesariamente de la tierra y de la gente"

miércoles, 26 de diciembre de 2018  Noticias InspirAction Cambio Climático

Alejandro González, connsejero sobre cambio climático para América Latina y Caribe de Christian Aid e InspirAction, estuvo en la pasada cumbre del clima (COP24) en Katowice (Polonia) para reclamar justicia climática y mayor ambición en la lucha contra el calentamiento global. En esta entrevista nos cuenta su valoración sobre el encuentro que, como él mismo afirma, "es difícil no hacerla en negativo".

¿Por qué era necesario estar en la cumbre del clima?

 En la cumbre concurren muchos intereses económicos muchos de los cuales no están alineados con los objetivos de los acuerdos internacionales para preservar la integridad ambiental, y por tanto hay que hacer un esfuerzo de representatividad de la sociedad civil en una cumbre que tiene que ser necesariamente de la tierra y de la gente. Por otro lado, no es lo mismo seguir determinados elementos de las negociaciones a distancia, especialmente en cuanto a los tiempos en los que los textos de la negociación se producen o se dan reuniones a puerta cerrada de forma opaca.

 

¿Qué valoración haces de la última cumbre del clima?

 Es difícil no hacerla en negativo. El marco multilateral ha permitido que los países negacionistas (como Estados Unidos) y petroleros (Kuwait o Rusia) hayan acordado mucha más ambición que la actual de acuerdo a las recomendaciones científicas, que se aplaza a otros foros como la Asamblea de Naciones Unidas en Septiembre. Los objetivos de financiación para países climáticamente vulnerables siguen siendo, además, arbitrarios. Si tengo que decir algo positivo, me quedo con la gente joven, estudiantes, adolescentes, que acudieron a la cumbre del clima con mensajes renovadores para el futuro.

 

¿Qué mensaje transmitieron las comunidades del Sur con las que trabajamos?

 Desgraciadamente, el de los últimos 15 años: no somos ni responsables del cambio climático ni del contexto de desigualdad y pobreza en el que el sistema nos ha sumido, y sin embargo somos los más vulnerables. Necesitamos que los países industrializados asumáis la drástica senda de reducción y hagáis de una vez por todas justicia climática: queremos ambición, y también equidad.

 
¿Qué mensaje transmitieron Christian Aid e InspirAction? 

 Se exigió ajustar el libro de reglas de París a las recomendaciones científicas publicadas por el IPCC, así como la inclusión del género, los derechos humanos y una financiación climática predecible para las próximas décadas. Hemos publicado una infografía al respecto con todas las demandas.

Infografia-Cop24-final(1)

 

¿Qué valoraciones haces de lo que se va conociendo del borrador de Anteproyecto de Ley de Cambio Climático?

 Se ha producido de manera un tanto opaca para todas aquellas organizaciones que no son ambientalistas. Y lo que ha ocurrido es que es una ley pensada para unos pocos instrumentos de mitigación de las emisiones de la agenda nacional pero no contempla las obligaciones internacionales de París ni las obligaciones financieras. A efectos de los instrumentos de mitigación, los mecanismos más interesantes como el comité independiente asesor de cambio climático o los presupuesto de carbono, se contemplan únicamente de manera colateral pero no son el eje fundamental de los mecanismos.

 

¿Por qué es importante reivindicar que el Gobierno mire más allá de nuestras fronteras y hable de solidaridad internacional en esta ley sobre cambio climático?

No es un problema ambiental que afecta de puertas adentro. Somos parte de un problema que generamos de manera local pero que afecta a comunidades vulnerables geográficamente muy alejadas de nosotros. Es una cuestión a resolver a escala planetaria y de manera coordinada.

 

Si los Gobiernos no dan la talla y no escuchan a la ciencia, ¿qué podemos hacer como ciudadanía?

 Podemos por ejemplo acudir a nuestras instancias más locales de gobierno y a propuestas municipalistas, que de hecho hoy por hoy implican una parte de las emisiones realmente muy importante. Si tenemos los ayuntamientos de nuestro lado siempre podemos apoyar valiosas acciones de compra pública y movilidad de gran impacto. Pero quiero dejar claro que aunque la acción colectiva de las personas como consumidoras suman, no puede dejarse la acción a su disposición. No es lo mismo hacer tu parte utilizando renovables o mejorando la eficiencia energética con unas medidas legales que te ayuden o un transporte público que garantice tu movilidad, o un sistema de trazado de dónde vienen tus alimentos, que sin ellos.

 

Justicia social, feminismo, frenar el cambio climático, antirracismo, derechos humanos, defensa de los pueblos indígenas, resistencias a la depredación de las empresas... ¿Cómo se pueden conectar todos estos frentes?

 Buena pregunta.

Todo ello está conectado ya de por sí, el hilo conductor que tienen estos elementos detrás es la empatía, la solidaridad y la igualdad entre seres humanos. Podemos garantizar la integridad de nuestro planeta si conseguimos un modelo económico justo y limpio que garantice la contención del aumento de la temperatura, pero también que lo hagamos sin destrozar nuestros ecosistemas a base de grandes represas hidroeléctricas.

Si fracasamos y tenemos que asumir un aumento de la temperatura, afrontatremos migraciones masivas y desafíos en la producción de alimentos para todo el mundo. Sin embargo, si en este escenario hemos conseguido ser una sociedad antirracista, solidaria y feminista, seremos capaces de vivir en el peor de los escenarios ambientales.