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En InspirAction, no nos hemos olvidado de Haití

lunes, 25 de febrero de 2019  Noticias InspirAction Haití Derechos Humanos

El país más pobre de América Latina vive una crisis social y política que pasa inadvertida. Cuatro mil millones de dólares derivados de un acuerdo con PetroCaribe, que debían destinarse a gasto social, se han malversado y las protestas se han extendido en medio de una escalada de tensión y violencia.

Haití es, sin duda, un país olvidado. El país más pobre de América Latina solo apareció en los medios de comunicación tras el devastador terremoto de 2010. Ahora que todos los ojos están puestos en Venezuela, cabe recordar la frase mítica que Forges no se olvidó de pronunciar incluso años después de la sacudida: “Pero no te olvides de Haití”. Y es que el país caribeño está viviendo una situación crítica que puede profundizar aún más la situación de pobreza de buena parte de su población (un 59% de sus habitantes vive por debajo del umbral de la pobreza y uno de cada cuatro haitianos vive en pobreza extrema). Las escuelas están cerradas y nuestro personal en el país y las organizaciones socias locales con las que trabajamos permanecen en sus casas por el estallido violento que se vive en las calles. Como en la prensa española no se habla del tema, vamos a contaros qué pasa en Haití y qué hacemos allí.


¿Qué está pasando?


En el último año se han extendido protestas en todo el país por las sospechas de corrupción y la falta de transparencia en la gestión de los fondos públicos, especialmente los fondos derivados del acuerdo con la empresa venezolana PetroCaribe. Este acuerdo, permitía a Haití usar los préstamos y fondos para financiar programas sociales, pero se ha incumplido. Uno de los lemas más repetidos en el país es “¿Dónde está el dinero de Petrocaribe?”. No se sabe qué ha pasado con esos cuatro mil millones de dólares. Las protestas se recrudecieron cuando en mayo el Gobierno decidió aumentar el precio del gas en un 52%, después de que el Fondo Monterario Internacional presionara para que el Gobierno limitara los subsidios al gas. En las manifestaciones, en las que se reclama la dimisión del presidente (Jovenel Moïse) y del primer ministro (Jean-Henry Céant), ha habido violencia. 10 personas han muerto en los últimos días, hay barricadas en las calles y se queman neumáticos.

¿Qué hacemos en Haití?

En uno de los países más azotados por el cambio climático (de hecho, un reciente informe de Care International, denuncia que el cambio climático es el responsable de las crisis humanitarias más olvidadas, y una de ellas es la de Haití). En el país, trabajamos en la construcción de viviendas seguras y resistentes frente a terremotos (las ya construidas resistieron el envite del huracán Matthew en 2016).


Además, reivindicamos que los países enriquecidos y más contaminantes cumplan sus compromisos con el Fondo Verde del Clima, instrumento de financiación para que los países empobrecidos se adapten y preparen ante el cambio climático, cuyos compromisos, al igual que Haití, parecen olvidados. En su creación, los líderes mundiales acordaron financiar el fondo con cien mil millones de dólares, pero solo se han implementado dos mil millones hasta la fecha. Exigimos que las normas nacionales sobre cambio climático no olviden la dimensión de la solidaridad internacional. Como señala Alejandro González, nuestro consejero sobre cambio climático: “Somos parte de un problema que generamos de manera local pero que afecta a comunidades vulnerables geográficamente muy alejadas de nosotros. Es una cuestión a resolver a escala planetaria y de manera coordinada”.


Por último, reclamamos el fin de las ayudas a los combustibles fósiles, unas ayudas que, además de agravar el cambio climático acentúan aún más la desigualdad social, pues son los ricos los que más contaminan. En Haití, como también ocurre en España, son las élites las que más se benefician de estos fondos y de unas relaciones opacas con el poder, a veces de manera fraudulenta.

Imagen de portada: @Eduardjose_35 en Twitter.