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En el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en el Conflicto, nos solidarizamos con las personas sobrevivientes de este flagelo y hacemos un llamado al gobierno y a la población civil para proteger, no estigmatizar y no olvidar a las víctimas

martes, 19 de junio de 2018  Noticias InspirAction Colombia Construyendo Paz
El flagelo de la violencia sexual en el marco del conflicto armado en Colombia ha presentado consecuencias muy lamentables en términos del número de víctimas por este tipo de violencia.

El gobierno en su papel de garante ha hecho un gran esfuerzo por brindar garantías encaminadas a la protección de este grupo. No menos importante es la labor fundamental de las organizaciones defensoras de derechos humanos y las organizaciones de mujeres que en su labor de visibilización e incidencia insisten en poner a la luz de la sociedad civil y la institucionalidad la importancia de combatir las múltiples violencias que afectan a esta parte de la población.

En el año 2017 se ha evidenciado una disminución en el número de víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto con respecto al año 2016, como lo reporta el Registro Único de Víctimas-RUV de la Unidad para las Víctimas. En el año 2016 se registró la ocurrencia de 458 hechos victimizantes relacionados con delitos contra la libertad y la integridad sexual, de los cuales 410 casos corresponden a mujeres. En el año 2017 se registraron 274 casos siendo 247 contra mujeres. Por su parte, al mes de mayo del 2018 se ha registrado la ocurrencia de 13 casos relacionados con este hecho victimizante. En todos los reportes las mujeres son las principales afectadas por la violencia sexual.

 Ahora bien, como lo expone la Corporación Sisma Mujer en el boletín no. 12 de mayo de 2017, “los aumentos o descensos de la violencia sexual contra las mujeres (…) pueden estar relacionados con una mayor o menor disposición de la víctima a la denuncia; a un mejor o peor acceso a los servicios que brindan las instituciones; o al ejercicio de promoción de los derechos sexuales y reproductivos…”[1]. De cualquier forma, se ha evidenciado que la estigmatización de las víctimas de este flagelo es una de las principales causas de la no denuncia de los casos. Roció Martínez investigadora del Centro Nacional de Memoria Histórica en entrevista con Semana expresó que hay un subregistro importante por cuenta de las estigmatizaciones que imposibilitan hacer un registro de la realidad.[2]

 En cualquier escenario, es fundamental continuar con el trabajo para la eliminación de la violencia sexual y cualquier tipo de violencia ya sea en el marco del conflicto, posconflicto o fuera de él. El rol de los garantes debe continuar en la línea de la prevención, protección y garantía de no repetición; las organizaciones de la sociedad civil y la comunidad internacional deben continuar con su labor de visibilidad e incidencia en política pública en materia de garantías de protección; y la población en general debe ser parte de la transformación de los imaginarios sociales relacionados con la violencia sexual y de género.

 

[1] Corporación Sisma Mujer. “Del fin de la guerra a la erradicación de la violencia sexual  contra las mujeres: un reto para la paz.” Boletín No. 12 del 25 de mayo de 2017. En línea: https://www.sismamujer.org/wp-content/uploads/2017/12/2017-Bolet%C3%ADn-25-de-mayo-de-2017-Del-fin-de-la-guerra-a-la-erradicaci%C3%B3n-de-la-violencia-sexual-contra-las-mujeres-un-reto-para-la-paz.pdf Consultado el 17 de junio de 2018.

[2] Semana. Entrevista “Ningún actor armado reconoce la violencia sexual, más fácil un asesinato”. 20 de noviembre de 2017. En línea: https://www.semana.com/nacion/articulo/abuso-sexual-en-el-marco-del-conflicto-colombiano-cnmh/548055 Consultado el 17 de junio de 2018.