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Cuando el río crece

martes, 28 de junio de 2011  Blog

Cuando era niña, nunca vi crecidas como las de ahora. En los tiempos del Mitch, después de 4 días sin que parara de llover, el río creció tanto que rompió el bordo (muro que contiene el agua) y arrasó la comunidad. Se llevó casas, cultivos, animales… Nosotros conseguimos salir a tiempo hacia zonas más altas y por eso salvamos la vida, pero todo nuestro ganado murió. Mi esposo había muerto justo antes del Mitch, por lo que tras la tragedia, yo quedé totalmente en la calle con cuatro hijos, uno de ellos con cáncer, y con mi madre minusválida. Un mes después del Mitch, empecé a buscar trabajo, lavando y planchando en San Pedro (municipio cercano). Pero los niños pasaban mucho miedo. Yo lloraba a escondidas para que no me vieran. Lo más duro fue volver a la casa y encontrar todo destruido, tener que empezar de cero… La gente estaba traumatizada por el Mitch, los niños lloraban en cuanto empezaba a llover. Hace seis años la organización CASM (contraparte de InspirAction) empezó a buscar líderes para formar grupos de población capaz de reaccionar cuando hubiese una emergencia. Yo me sentí en la obligación de colaborar e incorporarme a este grupo, porque recuerdo muy bien lo difícil que en los tiempos del Mitch fue acceder a la información necesaria para saber qué hacer. Ahora hemos aprendido la lección. Sabemos que vivimos en áreas muy bajas, extremadamente vulnerables, y hemos aprendido a entender mejor los ciclos de lluvias e inundaciones. Dar la alerta a tiempo es fundamental. Cuando hay emergencias, los hombres suben al bordo con el ganado y los enseres que se pueden salvar. No podemos abandonar todo porque nos lo robarían, así que son los hombres los que se quedan cuidándolo. Las mujeres, los niños y los ancianos nos refugiamos en la escuela de San Manuel (el punto más alto de la comunidad) o con familiares que viven en zonas altas. El Comité de Emergencias Local está ayudando mucho a la gente: tenemos un sistema de alerta temprana, e informamos de la intensidad de las lluvias y de los planes de evacuación. Les hemos enseñado a preparar un equipo de salida, con comida, documentos, medicinas, y todo lo indispensable. Seguimos teniendo un miedo profundo ante las inundaciones que sufrimos cada año. Pero hemos aprendido que lo que más vale es la vida, y que por eso hay que evacuar a tiempo, sin aferrase a lo material, a la casa y a los cultivos. Después de las capacitaciones que hemos recibido a través del proyecto DIPECHO, somos una comunidad diferente. Sabemos evacuar con rapidez, tenemos capacidad de reacción. El CODEL (Comité de Emergencias Local), además, nos ha ayudado a entender que no sólo los hombres pueden tomar decisiones. Nuestra comunidad ha despertado, y en ella, las mujeres somos importantes.” Isabel Santos es la Presidenta del CODEL (Comité de emergencias local) de la comunidad El Banano. Tiene 41 años, cuatro hijos y tres nietos. InspirAction, a traves del proyecto DIPECHO y con fondos de ayuda humanitaria de la Union Europea, busca fortalecer las capacidades de respuesta ante emergencias de comunidades como la de Isabel, en los municipios de Pimienta Potrerillos y San Manuel, en Honduras. Son zonas de alto riesgo  que han sido altamente vulnerables a los efectos de las inundaciones en los pasados años. InspirAction les ayuda a conocer las zonas de riesgo, a construir planes de respuesta, a implementar sistemas de alerta temprana, y a conocer buenas prácticas en Reduccion de Riesgo ante Desastres, potenciando el empoderamiento de mujeres y jóvenes en acciones de respuesta y la sensibilizacion publica sobre la importancia de preservar el medio ambiente.

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