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Claves para entender uno de los peores crímenes medioambientales en la historia de Brasil

martes, 5 de febrero de 2019  Noticias InspirAction Brasil Emergencias
100 personas han muerto y aún hay 200 desaparecidas tras la rotura de una presa con más de 12 mil millones de litros de desechos minerales el pasado 25 de enero de 2019.

Dos presas más se vieron también afectadas y hay riesgo de que una tercera pueda romperse. Los desechos que esta presa contenía, producidos durante la actividad minera, alcanzaron inmediatamente los alrededores de Brumadinho, en el Estado de Minas Gerais (Brasil) y fueron arrastrados por el curso del Río Paraopebas contaminando sus aguas y alrededores. Este torrente de desechos industriales ha afectado a 250 casas y destruido totalmente 25 viviendas. Se estima que 760 familias pobres, unas 3.800 personas, se han visto directamente afectadas. Podría ser uno de los peores crímenes medioambientales en la historia reciente de Brasil.

Las autoridades locales aún están investigando las causas y el alcance completo de este desastre pero lo que se sabe hasta el momento es que este no es un desastre casual sino el resultado de la omisión y la falta de transparencia por parte de las empresas responsables. 

Tres claves para entender la catástrofe de Brumadinho

 
Tchenna Maso, portavoz de nuestra organización socia en Brasil,  el Movimento dos Atingidos por Barragens (MAB), apunta tres causas clave:

 “La primera sería la impunidad de las corporaciones transnacionales, sobre todo de empresas como Vale”. En 2015, esta misma empresa fue responsable de un fallo similar en la presa de desechos de Mariana en la misma región de Minas Gerais. “Desde 2015, Vale no ha emitido ninguna respuesta del lodo vertido en la cuenta del Río Doce. Las organizaciones de la sociedad civil vienen denunciando la actividad de Vale desde hace más de 12 años. Vale es una empresa que no se ocupa de los Derechos Humanos” apunta Tchenna.


 “El segundo es la complicidad de los estados en los procesos de otorgación de licencias ambientales y la fiscalización. Vale obtuvo la concesión para esta explotación minera mediante un proceso bastante complicado y problemático que no valoró bien todos los riesgos. Además, el Estado de Brasil no tiene la capacidad de fiscalizar y monitorear todo lo que ocurre en las represas. En Brasil hay más de 24.000 represas, entre ellas, 4.000 están en riesgo. El Estado no tiene capacidad para controlarlas todas”.


 “El modelo de explotación minera desarrollado en Brasil que está utilizando una tecnología desfasada y muy problemática sería la tercera causa. Se usa esta tecnología porque es más barata y no porque no haya otra tecnología. El respeto de los Derechos Humanos y al medioambiente debe ser prioritario pero no lo es”.


La respuesta de MAB e InspirAction a la catástrofe de Brumadinho


2019-01-Brumadinho-InspirAction

Nuestra socia MAB (Movimento dos Atingidos por Barragens) está dando atención directa a las víctimas de la catástrofe y alzando la voz para que la comunidad internacional conozca y apoye la denuncia de este desastre medioambiental y humano. 


“Hay algunas comunidades que han sido destruidas por el lodo. El lodo sigue bajando y va a llegar a la otra cuenca de un río más grande. Estamos alertando a las familias de los problemas de la contaminación. Ya tenemos la experiencia de 2015 y sabemos lo importante que es informar a las familias. Los cuerpos están apareciendo desmembrados y estamos acompañando a las familias para que puedan sobrellevar la situación, reclamar sus derechos y reconstruir sus proyectos de vida”. cuenta Tchenna. 


Para InspirAction, mientras trabajamos para responder a la emergencia junto a MAB y asistimos a las familias en Brumadinho, es muy difícil no pensar con gran preocupación en otras comunidades que podrían verse amenazadas por eventuales desastres mineros y que tienen aún menos recursos para lidiar con este tipo de desastres. En la región de Oriximiná, en la Amazonía, la compañía minera MRN (cuyo mayor accionista es también Vale) tiene 25 presas y solo cuatro de ellas disponen de planes de emergencia. Recientemente, los Quilombolas de la comunidad de Boa Vista denunciaron los riesgos de una presa en concreto, situada solo a 430 metros de distancia de su comunidad (estos riesgos incluían rotura y también contaminación de las aguas). Si bien la compañía defiende que esta es una presa de bajo riesgo, un informe de la agencia medioambiental en 2017 ya había recomendado que se cambiara la categoría a “alto potencial de daño”, pidió a la compañía que presentara un estudio de los impactos hipotéticos de una rotura y que desarrollara un plan de emergencia. Por ahora, MRN no ha presentado nada. A pesar de la enorme frustración que produce esta falta de respuesta por parte de la empresa responsable, hemos seguido trabajando con la comunidad para crear un plan de preparación frente a desastres industriales para fortalecer la defensa de sus derechos con respecto a esta agenda.


Matti Kohonen, Asesor para el sector privado en Christian Aid, señala: “Necesitamos acabar con los fallos en las presas y detener a estas compañías tan dañinas. Vale opera en las bolsas de valores de São Paulo, Nueva York, París y Madrid. Los reguladores de estas bolsas y los inversores de todos los países que invierten en Vale pueden ser considerados cómplices del desastre”.


 Ante situaciones como esta, desde InspirAction reclamamos un Tratado Vinculante que obligue a las empresas a respetar los derechos humanos y el medio ambiente de las zonas en las que operan y que acaben con la impunidad que gozan estas compañías cuando atropellan derechos de las comunidades o del medioambiente, tal como ha ocurrido en Brumadinho. 


Y siempre, nos quedamos junto a las familias.