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185 personas fueron asesinadas en 2015 por la defensa de la tierra y sus recursos

8 de septiembre- Día del cooperante: La Coordinadora de ONGD destaca el acompañamiento que realizan los y las cooperantes a estos movimientos es esencial para conseguir una mayor repercusión internacional de sus demandas y para ofrecer protección ante las amenazas que sufren.

El pasado año se batieron records: 185 personas fueron asesinadas por su defensa de la tierra. Según datos del informe “Terreno peligroso”, de la ONG People Witness, 2015 fue el peor año de la historia en este sentido. El país con mayor número de asesinatos es Brasil, donde perdieron la vida 50 personas.

Numerosas ONG españolas, entre ellas InspirAction, trabajan mano a mano con movimientos de defensa de los bosques, ríos y recursos naturales. La labor de acompañamiento que realizamos permite ofrecer una mayor protección y dar la voz de alerta internacional cuando se producen las amenazas. No obstante, los y las cooperantes son conscientes de ser una pieza más dentro de un complejo engranaje en el que sus actuaciones son imprescindibles, aunque limitadas. Los distintos actores implicados – gobiernos locales, instancias internacionales, transnacionales…- deben asumir sus responsabilidades.

BRASIL: nuestro trabajo con los Quilombolas, comunidades descendientes de esclavos

Los pueblos indígenas y quilombolas de Oriximiná (región de Pará) en la Amazonía brasileña llevan más de 15 años reclamando la titularidad de las tierras en las que viven, mientras las explotaciones mineras y madereras se expanden casi sin freno en la región. La empresa Mineração Rio Norte, la mayor productora de bauxita en Brasil que abastece a los mercados de Europa, Estados Unidos, Canadá y China, continúa su expansión ocupando las tierras de las quilombolas.

Necesitamos la titularidad de nuestras tierras porque es la única manera de frenar la invasión de la industria minera y maderera. Entran en nuestros territorios sin consultarnos y deforestan todo” señala Aluízio Silvério dos Santos, líder de una asociación que representa a cerca de 1.500 quilombolas en Oriximiná. A pesar de que la Constitución federal brasileña recoge el derecho de estos pueblos sobre sus  tierras, los más de 4.000 indígenas y 10.000 quilombolas de Oriximiná aún no han conseguido obtener el título de propiedad de sus tierras. 

Los quilombolas de Oriximiná son descendientes de poblaciones negras que en el siglo XIX huyeron de la esclavitud. InspirAction trabaja con ellos de la mano de la  Comissão Pró-Indio de São Paulo en la defensa de su territorio que, según dicen los Oriximiná, “no se vende ni se negocia porque la naturaleza es la madre”.

Más información: http://www.quilombo.org.br/

Foto: Carlos Penteado