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Victoria para la comunidad afrocolombiana Naya

Tras 16 años de lucha política y legal 16.782 personas de la comunidad afrocolombiana Naya han conseguido la titularidad de su tierra, 177.817 hectáreas

Esta gran extensión de tierra, equivale a la suma de todas las tierras restituidas en casi 5 años desde la aparición de la Ley 1448 del Gobierno de Santos.

Sin duda, una victoria para nuestra contraparte la Comisión Intereclesial Justicia y Paz que tras la terrible masacre que acabó con la vida de 100 miembros de la comunidad a manos de los paramilitares en 2001, ha trabajado por el reconocimiento de esta tierra que hoy se espera que les pueda proporcionar un futuro mejor y más seguro.

Durante siglos, la comunidad afrocolombiana, mayoritariamente descendientes de esclavos traídos de Nigeria y Senegal, había vivido en armonía con la naturaleza  y con sus tradiciones culturales en los territorios Naya en el sur de Colombia. Sin embargo, su forma de vida cambió brutalmente con la llegada del conflicto armado interno. En un primer momento, las FARC EP y el ELN utilizaron su territorio para cultivar hojas de coca, y más tarde, llegaron los paramilitares. Entre el 10 y el 13 de abril de 2001, 500 paramilitares bloquearon todos los accesos al territorio y cometieron una terrible matanza en la que más de 100 personas murieron y 1.000 tuvieron que huir. Esto se produjo poco después de que la comunidad iniciara en 1999 un proceso para obtener los títulos de propiedad formales del territorio, lo cual ha sido y es esencial para que las comunidades puedan defenderse de las amenazas durante el conflicto.

Durante este largo y tedioso proceso de más de 16 años de batallas administrativas, políticas y legales la contraparte de InspirAction la Comisión Intereclesial Justicia y Paz ha acompañado de cerca a la comunidad ofreciendo su amplia experiencia legal y presionando a las autoridades para asegurar que el Estado cumple con su papel como garante de derechos para estas comunidades.

Rodrigo Castillo representante legal de la comunidad se declara feliz por haber conseguido finalmente la titularidad de las tierras para la comunidad. "El plan es continuar para preservar la biodiversidad del territorio de generación en generación". Sin embargo, también insiste en que se necesita el apoyo del Estado en el desarrollo de medios de vida sostenibles en el interior del territorio. Se espera que con el actual proceso de paz haya un mayor desarrollo en la garantía estatal de los derechos civiles de todos los ciudadanos y ciudadanas de Colombia. 

Fotografía de Brigadas Internacionales de Paz