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¿Qué está pasando en Nicaragua?

jueves, 26 de marzo de 2015  Blog Justicia Fiscal

InspirAction está apoyando a Centro Humboldt, nuestra contraparte en Nicaragua, para luchar contra los planes de construir un canal que destruiría áreas protegidas y que afectaría a la vida diaria de algunos de los pueblos más pobres del país. En junio de 2014, se anunció la construcción del nuevo Gran Canal de Nicaragua, que afectaría de forma negativa a las comunidades locales y su entorno natural. Hasta la fecha ya se han registrado 40 protestas de estas comunidades en contra del Canal, algunas de ellas sofocadas de forma violenta por parte de la policía estatal. La sociedad civil ha estado esperando la confirmación de los planes de construcción de la ruta para evaluar el impacto total, pero de momento el anuncio solo ha arrojado más preguntas que respuestas. La más importante ¿por qué no se ha hecho un estudio del Impacto Ambiental de este canal tal y como recoge la ley nacional e internacional? En lugar de hacer este estudio, el gobierno de Nicaragua se apresuró a aprobar una ley que autorizara la construcción del canal, sin realizar ninguna consulta previa a expertos en medio ambiente. A la compañía Hong Kong Nicaraguan Development Investment Co. LTD (HKND) se le ha concedido un contrato de 50 mil millones de dólares para construir el canal, y derechos sobre el mismo durante 50 años, con opción de renovar el contrato por otros 50 años más. Esta concesión otorga amplios poderes a HKND sobre el uso de los recursos naturales de la zona y exime a la empresa de cualquier obligación legal en caso de incumplimiento de sus compromisos. El proyecto nicaragüense uniría los océanos Atlántico y Pacífico a lo largo de una ruta de 281.000 kilómetros de largo (105 kilómetros a través del Lago Nicaragua) y casi 570 metros de ancho. Esta ruta pondría en riesgo los Humedales de San Miguelito (área protegida), la Reserva de la Biosfera del Sureste y la Reserva de la Biosfera Isla de Ometepe. Las reservas naturales privadas también serían vulnerables, y se pondrían en peligro un gran número de especies. Cuando la organización Administración de Recursos Ambientales (ERM) les pregunto a los consultores de HKND sobre el potencial daño ambiental, estos respondieron que eso era inevitable y añadieron que “la operación del canal no provocará ningún cambio significativo en el nivel del Lago de Nicaragua, será básicamente mantener su condición real, que ni siquiera va a afectar el suministro de agua para uso productivo o doméstico de los habitantes de la cuenta”. Nosotros nos preguntamos, ¿Cómo pueden sacar estas conclusiones sin realizar ningún estudio de impacto ambiental? Hay estimaciones de que más de 119 personas se verían directamente afectadas por la construcción del canal, muchas de ellas personas muy pobres que viven en zonas aisladas y que tendrían mayores dificultades para llevar sus productos cultivados al mercado o llegar a su puesto de trabajo. Por otra parte, HKND y los inversores del proyecto han aceptado pagar a Nicaragua hasta 10 millones de dólares al año durante un periodo de 10 años para que la propiedad del canal se transfiera gradualmente a Nicaragua. La entrega se completaría en un siglo, sin embargo, los pagos solo se efectuarían una vez que el canal comenzara a funcionar. Como parte del acuerdo, HKND también tiene control sobre cinco "sub-proyectos" libres de impuestos; dos puertos, uno de la zona de libre comercio, varios complejos de vacaciones en lugares de interés turístico, un aeropuerto y nuevas carreteras. ¿Qué ocurriría si la empresa decide no construir el canal sino solo embarcarse en estos otros proyectos lucrativos? Muchos creen que el gobierno se ha arriesgado mucho en esta negociación y que podría perder el canal por completo. ¿Qué está haciendo nuestra contraparte Centro Humblodt? Centro Humboldt trabaja en muchas de las áreas a las que la construcción del canal afectaría de forma directa promoviendo el desarrollo sostenible del terreno y la adaptación al cambio climático. Centro Humblodt siempre se ha mostrado en contra del proyecto porque tendría un gran impacto medio ambiental y ha exigido transparencia en las operaciones. Desde que se anunció la construcción del canal, la organización ha denunciado serias irregularidades técnicas y la falta de una investigación sobre el impacto que la obra tendría en la zona. Centro Humblodt ha realizado su propio estudio de impacto medioambiental, aquí puedes ver un resumen. Centro Humboldt está especialmente preocupado por la falta de imparcialidad demostrada por HKND en relación a los bienes públicos de Nicaragua. La sociedad civil sigue pidiendo respuestas al gobierno y a la empresa HKND, pero ambos continúan despreciando los procedimientos correctos y haciendo caso omiso de las preocupaciones  ambientales y la legislación. InspirAction defiende la labor de Centro Humboldt para esclarecer la verdad sobre los términos de construcción del canal y apoya al pueblo de Nicaragua para evitar que pierda uno de sus mayores activos, sus reservas naturales.