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La UE debe liderar la defensa de los DDHH en América Latina

jueves, 6 de noviembre de 2014  Blog     Derechos Humanos, Desigualdad

Las redes de la sociedad civil europeas CIDSE, CIFCA, GRUPO SUR, OIDHACO y APRODEV (de la que forma parte InspirAction) han aprovechado la toma de posesión de la nueva Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y de Seguridad, Federica Mogherini, para recordar la importancia de que durante su mandato, la Unión Europea asuma un rol de liderazgo en la defensa de los derechos humanos en sus relaciones con América Latina. En la carta que le hemos enviado, destacamos varios puntos que creemos que deberían tomarse en consideración a la hora de abordar las relaciones con la región de América Latina. Nos preocupa especialmente la reducción de la ayuda al desarrollo a Latinoamérica, que para el período 2014 – 2020 pasó de un 16% a un 13% respecto al período 2007-2013. Preocupa igualmente el rol cada vez más protagónico que se otorga al sector privado en la política de cooperación al desarrollo hacía América Latina. La UE es el segundo socio comercial para América Latina. De 2001 a 2011, las exportaciones de materias primas de América Latina y el Caribe aumentaron del 44% al 52%, y se espera que éstas se incrementen aún más a raíz de la firma del Acuerdo de Asociación entre la UE y Centro América y el Tratado de Libre Comercio entre la UE con Perú y Colombia, y recientemente con Ecuador. Desde las organizaciones de la sociedad civil creemos necesario alertar del peligro que tienen estos Acuerdos. América Latina no puede ser condenada a ser un mero exportador de materias primas y un receptor de productos manufacturados. Por otra parte, en los últimos años se ha observado un fuerte incremento de la tendencia a perseguir, castigar, estigmatizar y criminalizar las actividades de protesta social y las reivindicaciones legítimas de aquellos que promueven y defienden los derechos humanos en América Latina. Resulta preocupante constatar que estas violaciones a los derechos humanos se dan también en el contexto de grandes proyectos de inversión económica europea. Es imprescindible que se cumplan las Directivas de la UE relativas a la responsabilidad de las empresas europeas en sus inversiones extranjeras. Por último aprovechamos la toma de contacto con la Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y de Seguridad  para hacer un llamamiento a que la UE asegure que en el diálogo político y las políticas de cooperación al desarrollo de la UE con América Latina se tengan en cuenta los altos índices de pobreza y desigualdad existentes en la región y que se apliquen desde un enfoque de derechos, poniendo el interés de las personas por encima de los intereses comerciales. En este sentido, resulta crucial garantizar que los intercambios comerciales entre ambas regiones fomenten el desarrollo sostenible y propicie intercambios más justos que no agoten el acceso a los recursos naturales de las comunidades. Confiamos en que la Alta Representante para Asuntos Exteriores y de Seguridad abra un nuevo período en las relaciones de la UE con AL. Un nuevo período en el que los derechos humanos, la sostenibilidad, el respeto al medioambiente se impongan por encima de intereses económicos privados. Un nuevo período en el que, de verdad, la prioridad sean las personas.