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El mundo se la juega en Addis Abeba


mascota para pedir organismo que regule impuestos en Naciones Unidas Tercera Cumbre de Financiación para el Desarrollo. Esta semana, y hasta el jueves 16 de julio, los líderes mundiales están reunidos en la capital de Etiopía, Addis Abeba, en la que se conoce como la Tercera Cumbre de Financiación para el Desarrollo. El objetivo es llegar a acuerdos mundiales sobre cómo financiar la lucha contra la extrema pobreza y la desigualdad. Este año la peculiaridad es que se celebra antes de que la Asamblea General de las Naciones Unidas apruebe los Objetivos de Desarrollo Sostenible, algo que está previsto para septiembre de este año. Es decir, ahora mismo se está discutiendo cómo obtener los recursos económicos para llevar a cabo los objetivos, antes de que se sepan cuáles serán esos objetivos concretos. Lo que sí sabe es que el 1% de la población mundial acapara más del 50% de la riqueza mundial y que en España los millonarios han crecido un 40% mientras que la gran mayoría de los españoles se ha empobrecido como resultado de la crisis. Además, sabemos que la financiación al desarrollo no solo depende de recursos económicos sino también de flujos financieros privados, fiscalidad, comercio, gestión de deuda externa, inversiones internacionales, etc. Con esto, los líderes mundiales tienen material de sobra para determinar cuáles serán las políticas económicas que deben hacerse en todo el mundo para erradicar la pobreza de aquí al año 2030, que es la fecha que se fija para la realización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). La erradicación de la pobreza y la desigualdad es el mayor reto al que se enfrenta el planeta en la actualidad y contempla tres dimensiones fundamentales: la económica, la social y la medioambiental. Los acuerdos a los que los gobiernos lleguen esta semana deben tener en cuenta estas tres dimensiones si de verdad quieren hacer frente a los principales desafíos de la humanidad: la pobreza, la desigualdad y la sostenibilidad. El mundo entero se la está jugando en Addis Abeba, y la hoja de ruta que se marque esta semana debe apostar por acabar con le evasión fiscal y los paraísos fiscales, controlar no solo el fondo (políticas de ayuda) sino también la forma en la que se distribuye la ayuda (coherencia en las políticas para el desarrollo), y la financiación pública para la cooperación al desarrollo. La sociedad civil Europea quiere que la Unión Europea tenga un papel destacado en esta cumbre y muestre su compromiso para liderar la erradicación de la pobreza extrema y la desigualdad global. Desde ConCord, la Confederación Europea de ONG de ayuda y desarrollo, recuerdan a Europa su obligación jurídicamente vinculante para la Coherencia de Políticas para el Desarrollo, y piden que haga todo lo posible para que se llegue a un acuerdo que transforme la estructura del sistema financiero global. “Los acuerdos políticos en esta materia son hoy más urgentes que nunca en un mundo cada vez más complejo y desafiante como este. Los compromisos políticos plasmados en documentos deben convertirse en acciones concretas. La Unión Europea debe luchar por la dignidad de todos los pueblos, y no permitir que en otros lugares pasen cosas que no les gustaría que le pasara a su propio pueblo”, declaró Izabella Toth, miembro de la Junta de CONCORD Europa. Hasta ahora, sabemos que existe un borrador facilitado por Talbot (Guayana) y Pederson (Noruega), en el que se mantiene el objetivo del 0,7% del PIB en la Ayuda al Desarrollo y se hace alusión a la lucha contra la corrupción, los flujos monetarios ilícitos y el comportamiento responsable de las multinacionales, pero sólo desde un punto de vista moral, aún no se han definido medidas concretas. Un equipo de InspirAction formado por Toby Quantrill, Matti Kophonen, Dereje Alemayehu, y Sorley MacCaughey está en Addis Abeba para defender que se tengan en cuenta estas propuestas concretas durante la cumbre:
  1. La creación de un nuevo órgano fiscal intergubernamental en Naciones Unidas que regule las normas fiscales mundiales y los impuestos globales.
  2. El uso de un lenguaje de responsabilidad común pero diferenciada para establecer discusiones sobre el clima y el medio ambiente.
  3. Transparencia en el seguimiento de los indicadores para la financiación al desarrollo, no solo para los ODS sino también para los acuerdos sobre cambio climático de cara a la Cumbre sobre Cambio Climático que este año tendrá lugar en París en diciembre.
Durante estos días, el equipo de InspirAction estará trabajando en Addis Abeba con una serie de socios de plataformas como CONCORD, BOND, el grupo global CSO, ARC, La Alianza Global por la Justicia Fiscal, ONU Mujeres, entre otros, para conseguir que los resultados de la conferencia den respuesta a las demandas de la sociedad civil. Trabajando con miembros de la Coalición por la Transparencia Fiscal, InspirAction ha ayudado a desarrollar una posición más clara sobre los aspectos más críticos que debería desarrollar el nuevo órgano fiscal intergubernamental de Naciones Unidas, convirtiendo a las organizaciones de la sociedad civil en pieza clave en Addis Abeba, ya que participan con sus gobiernos en esta cuestión. Sobre género en la cumbre se está trabajando un texto que sugiere que el empoderamiento de las mujeres es importante principalmente como medio para aumentar el crecimiento económico. Otros borradores tratan el tema de la justicia fiscal y los impuestos aumentando el foco en el papel del sector privado. Para InspirAction, si la financiación privada se considera también financiación al desarrollo, entonces, las empresas privadas también deben ser responsables de su impacto. En cualquier caso, el mayor reto de esta cumbre de Financiación al Desarrollo será alcanzar acuerdos que impulsen resultados positivos en la Cumbre de Nueva York sobre objetivos de desarrollo sostenible y la de París sobre Cambio Climático, y que representen la voluntad del pueblo.