Solicitamos su permiso para la utilización de cookies en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK | Más información

El G20 y su ombligo dejan de lado a los países pobres

viernes, 6 de septiembre de 2013  Blog Justicia Fiscal     G20, Evasión fiscal, Transparencia

No seamos negativos. En esta última reunión del G20 los líderes mundiales han tomado algunas buenas decisiones en materia de impuestos y transparencia fiscal. Sin embargo, no puedo evitar sentirme defraudada por lo poco o nada que han hecho para que la situación mejore también en los países pobres. Sobre todo teniendo en cuenta que ellos son los que pierden cada año unos  160 mil millones de dólares en impuestos que las multinacionales evitan pagar, y que son los que más los necesitan. Se han aprobado muchas de las exigencias que los activistas por la justicia fiscal llevamos tiempo demandando. Pero hay que resaltar que, aunque el G20 haya reconocido que los países en desarrollo deben salir beneficiados de las reformas para detener la evasión fiscal de multinacionales, de nuevo no ha asumido ningún compromiso real para que sea posible en la práctica. El G20 no solo no ha invitado a los países en desarrollo a sentarse a la mesa de negociaciones en condiciones de igualdad si no que demás tampoco se ha hecho nada para fortalecer el Comité de Asuntos Fiscales de la ONU. Este es un organismo clave para asegurar la contribución de los países pobres en las negociaciones, pero  que actualmente carece de los recursos necesarios para hacerlo de manera efectiva. Si no se escuchan las voces de los países en desarrollo, corremos el riesgo de que las reformas en el sistema fiscal internacional solo beneficien a las economías ricas y emergentes. Es  muy positivo que el G20 apoye el intercambio automático de información tomándolo como el nuevo estándar mundial para que los gobiernos se ayuden entre sí para localizar a los evasores de impuestos. Sin embargo de nuevo se han mirado al ombligo y se han olvidado de asegurar que el sistema de intercambio beneficie a todos: pobres y ricos. Para que los países en desarrollo puedan obtener sus propios ingresos fiscales, no pueden ser excluidos de un sistema de intercambio automático de información. No tiene sentido decir que los países en desarrollo no están listos para su ejecución cuando algunos están tan preparados como cualquier otro país desarrollado. Reunión del G20 en Rusia En relación a la transparencia de las multinacionales, aplaudo que se exija a las multinacionales que informen a las autoridades fiscales de donde obtienen sus beneficios y cuántos impuestos pagan por ellos, pero no es suficiente. Si hablamos de transparencia tenemos que considerar que también hay otros muchos grupos, como los inversores o los clientes, que tienen (tenemos) el derecho a saber si las multinacionales están pagando los impuestos que deberían. Así que,  ¿qué pasa con el secreto que rodea a las multinacionales? También tenemos derecho a saber quién las controla  y a quién se beneficia su inmoral evasión de impuestos. ¡El G20 debería haber hecho algo para poner fin a este pitorreo! Porque mientras yo me indigno escribiendo los delincuentes que evaden impuestos y los terroristas millonarios que blanquean su dinero están tranquilamente sentados en sus sillones con la certeza de que es muy difícil o imposible llegar a ellos a través de las empresas con las operan. La reforma que necesitamos sin duda tiene que darse a nivel internacional pero es nuestra responsabilidad exigir que en casa las cosas se hagan bien. Queremos un gobierno que nos ayude a luchar contra la evasión fiscal, que abogue por la transparencia y que empuje a la comunidad internacional a hacer lo mismo. Debemos unirnos para que no quede ni un solo lugar en el que los evasores de impuestos puedan esconderse.