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El G20 avanza contra la elusión fiscal sin contar con los países pobres

martes, 23 de septiembre de 2014  Noticias InspirAction Justicia Fiscal     G20, Elusión fiscal,

Tras la reunión del G20 en Australia se han aprobado las recomendaciones de la OCDE para grabar a las multinacionales y evitar la elusión fiscal. Un paso necesario que sin embargo está aún muy lejos de la transparencia necesaria para que los países pobres, los que más lo necesitan, puedan realmente beneficiarse.

Este proceso es un ejemplo más de cómo las políticas fiscales globales están siendo marcadas por 44 países desarrollados, muchos de los cuales son una parte fundamental del problema – como Suiza, Luxemburgo, Países Bajos, Irlanda, por citar algunos- mientras más de 100 países en desarrollo no son invitados a participar en la toma de decisiones.

Los ministros de Finanzas del G20 han acordado avanzar en las recomendaciones de la OCDE para grabar a las multinacionales e intentar evitar la elusión fiscal, pero lo que presentan como un gran avance en transparencia aún dista mucho de ser un impuesto real. Hace un año el G20 encargó a la OCDE realizar una propuesta para abordar la cuestión de las multinacionales que esquivan impuestos trasladando utilidades a jurisdicciones de baja imposición fiscal. 

En su informe, la OCDE planteó siete recomendaciones al G20. Recomendaciones en las que de nuevo no se tuvo en cuenta a los países menos desarrollados. Como siempre, el interés de las naciones más poderosas predomina.

Desde InspirAction consideramos que aunque el comunicado de los Ministros de Finanzas hable de manera explícita de asegurar que las preocupaciones de los países en desarrollo se abordan en el esfuerzo global para hacer frente a la evasión fiscal, la realidad dista mucho de tenerlos en cuenta. La OCDE ha afirmado que los países en desarrollo podrían estar perdiendo hasta tres veces el presupuesto global de la ayuda a través de la evasión y elusión fiscal. Las propuestas y compromisos propuestos incluyen algunos pasos importantes, pero hay un largo camino por recorrer antes de que se cumpla ese objetivo.

La propuesta de la OCDE incluye que las multinacionales informen de su negocio de forma segregada país por país, con detalles de activos, beneficios, plantilla y tributos satisfechos. Esta información permitiría a los países actuar cuando considere que se están produciendo fugas fiscales indebidas. Es un paso importante, pero aún está muy lejos del principio de "las ganancias deben ser gravadas donde se realizan las actividades económicas de donde se derivan los beneficios y dónde se crea valor". Los países en desarrollo que no forman parte de G20 tienen más difícil acceder a esta información y poder beneficiarse de la misma. La falta de garantía de que tal información estará a disposición de la ciudadanía hace imposible tomar en serio la afirmación de la OCDE que “un gran paso adelante en la transparencia” se ha logrado.

Para las organizaciones de sociedad civil que trabajamos en justicia fiscal, como InspirAction, es crucial que las preocupaciones de fiscalidad global se traten en un proceso incluyente con los países menos desarrollados para atender sus preocupaciones y ver el reflejo en los beneficios, y en una institución que sea plenamente representativa de todos los países. Hasta este momento, el proceso se está realizando en la OCDE, un club de países ricos, que no está en condiciones de desempeñar de forma justa este papel global, por lo que los ministros de finanzas del G20 también se están quedando cortos en la búsqueda de transparencia.