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Visitando Dadaab

lunes, 8 de agosto de 2011  Blog     Catástrofes naturales, Hambre, Ayuda Humanitaria, Hambre, Refugiad@s

En la imagen, Aliyow Hussein acaba de llegar al campo de refugiados de Daadab con su hermana Onsan, tras cuatro días en coche y una travesía de 90 kilómetros a pie. Tras 18 meses sin lluvia, la situación de los agricultores y ganaderos de Kenia, Somalia y el sur de Etiopía es crítica. Esta región ha sido siempre proclive a la sequía, pero ésta ha sido la peor en 60 años. El campo de refugiados de Dadaab se inauguró en 1991 en el norte de Kenia, cerca de la frontera con Somalia, cuando el Gobierno somalí se derrumbó. Lleva abierto desde entonces, dado que la situación política en el país no ha dado visos de mejorar y cuenta con capacidad para albergar a 90.000 personas. En los últimos meses, la escasez de agua y comida ha empujado a miles de somalíes a cruzar la frontera y buscar refugio y alimento en el campo de refugiados de Daadab, convirtiéndolo en el campo de refugiados más grande del mundo, con cerca de 400.000 almas viviendo en él. Lennart Hernander, director de la operación de la organización LWF en Kenia nos explica: “Entre enero y mayo se registraron 42.000 refugiados en Daadab y solamente en el mes de junio entraron otros 38.000 más. Ahora se registran entre 1.300 y 1.500 cada día. Es tal el número de recién llegados que se tarda 15 días en registrarles; mientras tanto se les da mantas, comida, agua, leña, etc.” Que el proceso sea tan largo es principalmente por una razón: la seguridad. A cada recién llegado se le examina cuidadosamente por si lleva algún tipo de arma encima, para evitar así la infiltración de grupos armados como las milicias de Al Shabaab, que controlan diversas partes de Somalia. Este flujo constante de refugiados significa una presión extra para la población local, que están sufriendo los efectos de la sequía. Una solución que InspirAction propone es –si los fondos recaudados alcanzan- comprar ganado a los campesinos antes de que éste pierda todo el valor en el mercado. De esta manera, las organizaciones locales podrían distribuir la carne entre los más necesitados y los campesinos podrían disponer del dinero recaudado para comprar ganado cuando la sequía terminase. Mira la fotogalería en flickr Haz un donativo para esta emergencia.

Blog post redactado por Sarah Wilson

Sarah Wilson es periodista internacional para InspirAction. Actualmente se encuentra en el norte de Kenia, recabando información sobre la sequía y la crisis alimentaria que azotan la región. Éste es su último informe.

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