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#VidasEnPause. Miles de personas en República Dominicana han perdido su nacionalidad por ser hijos de padres haitianos.

lunes, 29 de septiembre de 2014  Notas de prensa República Dominicana Construyendo Paz     Apatridia

InspirAction lanza la campaña #VidasEnPause para dar a conocer la situación en República Dominicana y presionar para obtener una solución para miles de personas desnacionalizadas arbitrariamente.

Un año después de la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional de República Dominicana que despojaba de su nacionalidad dominicana a casi 250.000 personas por el hecho de ser descendiente de haitianos, las consecuencias de esta sentencia injusta y racista siguen marcando la vida de todas ellas cada día. Hace un año, el Tribunal Constitucional denegó la nacionalidad a una mujer dominicana de nacimiento hija de padres haitianos y retroactivamente a todas las personas nacidas en el país de padres extranjeros desde 1929.

InspirAction lanza la campaña #VidasEnPause para dar a conocer esta situación y presionar para obtener una solución para miles de personas desnacionalizadas arbitrariamente.

Estas personas ven vulnerados sus derechos día tras día; sin documentación no puedes estudiar, firmar un contrato de trabajo, abrir una cuenta en un banco, votar, inscribir a tus hijos… tu vida se paraliza.

Un año después de la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional de República Dominicana que despojaba de su nacionalidad dominicana a casi 250.000 personas por el hecho de ser descendiente de haitianos, las consecuencias de esta sentencia injusta y racista siguen marcando la vida de todas ellas cada día.

“Soy dominicano, me he criado aquí, no conozco otra patria. ¿Por qué me dejan sin derechos por ser hijo de haitianos?” Dierdito Exilier, afectado por la sentencia.

El movimiento ciudadano que impulsaron las organizaciones sociales Dominican@s por Derecho y Reconoci.do, compuestas entre otras del Centro Bonó y el Movimiento de Mujeres Dominico Haitianas –MUDHA- contrapartes de InspirAction, consiguió que el gobierno de Danilo Medina se viera obligado a aprobar una ley en el Parlamento que retrocediera en los pasos dados por la sentencia. Con la ley 169-14 en mayo de este año se reconoció de nuevo la nacionalidad dominicana a todas aquellas personas que habían sido inscritas entre el 1929 y 2007, con lo que se “naturalizó” a quienes descendían de haitianos pero habían tenido documentos dominicanos con anterioridad y se les habían retirado.

Estas personas para recuperar su nacionalidad, debían acudir a la Junta Central Electoral a solicitar de nuevo sus documentos, y a día de hoy, las trabas administrativas todavía no han resuelto el problema en la mayoría de los casos.

Sin embargo la ley 169 deja fuera de la nacionalización precisamente a quienes más lo necesitan.Las personas más vulnerables, aquellas que probablemente por su condición marginal nunca han sido inscritas en el registro, aquellas cuyos padres haitianos llegaron a trabajar en la zafra de azúcar y se quedaron en Rep. Dominicana formando su familia en “bateyes” empobrecidos cercanos a las plantaciones, ven ahora como su país les priva de los derechos más fundamentales.

Para este grupo, tratado como ciudadanía de segunda, se ha puesto en marcha el proceso de regularización por el que tienen 90 días para inscribirse en un libro de extranjeros que les posibilitará el “ser dominicanos” en dos años. Es decir, si consiguen los documentos necesarios, el dinero para los trámites administrativos y se reconocen como inmigrantes en su propio país, es posible que dentro de un largo periodo de tiempo se les reconozca la nacionalidad.

Y ¿si no es así? ¿Qué pasará con todas estas personas sin personalidad jurídica para seguir con sus vidas? ¿Por cuánto tiempo más se les privará del derecho a una nacionalidad, reconocido en la Declaración Universal de Derechos Humanos?

InspirAction está apoyando a las organizaciones dominicanas en el proceso de desnacionalización, denunciando la vulnerabilidad jurídica que esto supone, difundiendo que estas personas tiene su Vidas en Pause a la espera de trámites administrativos para los que no se dotan los recursos suficientes.

El proceso de regularización concluye el 26 de octubre y todavía no están habilitadas todas las oficinas para la inscripción. La denuncia de esta situación y la mirada de la comunidad internacional puede hacer que el gobierno de República Dominicana agilice los trámites, prolongue el plazo o simplemente dé marcha atrás en una ley injusta, basada en criterios racistas y discriminatorios, que conviertes a miles de personas en apátridas en su propio país.

 

www.vidasenpause.com


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