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¡Sólo nos quedan 9 días!

miércoles, 8 de julio de 2015  Blog

Edile y sus amigos Hace más de un mes que comenzamos con esta aventura del Crowdfunding para ayudar a los niños desplazados en Colombia. Ahora más que nunca necesitamos tu ayuda para darle el último empujón a esta iniciativa y poder construir #UnaEscuelaParaEdile. En InspirAction llevamos mucho tiempo trabajando con varias organizaciones locales de diferentes partes de Latino América. Como bien dice nuestro lema, "Ninguna Injusticia nos es Ajena", así que luchamos por defender los derechos humanos y contra la desigualdad. Hace algunos años, viajamos a Colombia para conocer el trabajo de nuestra contraparte, Justicia y Paz en Colombia, con las familias desplazadas por el conflicto. Estuvimos en Las Camelias que es una zona humanitaria donde viven personas desplazadas que amenazadas de muerte tuvieron que abandonar sus casas en la comunidad de Curvaradó. Allí conocimos a Raúl, Eustaquio, Ligia, Duver, Andrés, Enrique y al pequeño Edile.

Los habitantes de la comunidad de Curvaradó eran agricultores y vecinos que cultivaban sus tierras para alimentar a sus familias. La vida en Curvaradó era similar a la de cualquier pequeño pueblo de España. Sus habitantes cultivaban unas tierras que el gobierno les había cedido. Así, vivían de los recursos de esa tierra, en paz y armonía, y conservaban su identidad cultural y su conexión con la naturaleza. No eran ricos, pero tampoco pobres, de hecho tenían un bien muy codiciado por especuladores, empresarios, terratenientes y multinacionales, la tierra. Allá por 1960, en Colombia se comenzó a cultivar la palma africana, un producto muy popular para la exportación ya que se utiliza para la bollería industrial y los platos congelados. ¿Hay algo que nos guste más a los países ricos que los pasteles y la comida rápida? Pues eso. Negocio asegurado. Desde su aparición, el cultivo de palma africana en Colombia no ha parado de crecer. En 1970 el área sembrada era de 11.122 hectáreas, y en 1990 ya superaba las 100.000 hectáreas. En 30 años, el cultivo de palma y la producción de aceite en Colombia ha pasado a representar el principal componente de la producción nacional de aceites vegetales. Durante este tiempo a los empresarios se les planteaba un problema, necesitaban el terreno para cultivar que estaba ocupado por unas cuantas familias de agricultores. Ayer, el padre Alberto Franco, de Justicia y Paz lo explicaba muy bien en Radio Nacional de España: “En el mundo se impone la ganancia por encima del ser humano y la violencia es un mecanismo para el crecimiento económico y para tomar tierras”. Así que aprovechando el conflicto en el que Colombia está inmersa desde hace más de 50 años, grupos militares y paramilitares echaron a los agricultores del lugar a golpe de pistola. Convirtiéndolas, entonces, en tierras inhabitadas, fue fácil para los grandes explotadores comprarlas por debajo de su valor de mercado. Pero, ¿qué pasó entonces con las miles de personas que se quedaron sin hogar y perdieron a sus familiares? Al padre de Edile lo mataron en Curvaradó cuando intentaba defender sus tierras y a su familia de los ataques de los militares y paramilitares. La Abuela de Edile, Ligia Chaverra, salió corriendo con los niños con los que vagó durante mucho tiempo, buscando un lugar donde vivir. Ligia consiguió juntar a otros líderes de la comunidad de Curvaradó y juntos se instalaron en una zona de paz donde está prohibida la violencia y las armas. “Nos echaron de nuestras tierras por el aceite de palma. La sangre de nuestros amigos y nuestros hermanos y hermanas son el fertilizante de esas palmas”. Ligia María Chaverra, la abuela de Edile, es una de las líderes más respetadas y reconocidas de la comunidad afro-descendiente de Curvaradó. Desde InspirAction  trabajamos con nuestra contraparte JusticiayPaz en Colombia, para apoyar a las familias que han abandonado sus casas a la fuerza, para protegerlas de la violencia, para darles una vida digna, para asesorarlas sobre cómo reclamar sus derechos sobre la tierra y para que vivan sin miedo. Durante nuestra estancia en Las Camelias, muchas personas compartieron sus experiencias con nosotros, y nos llamó mucho la atención la historia de Edile. Un niño de apenas 8 años, cuya principal preocupación, al igual que la de todos los niños de su edad en cualquier parte del mundo, es ir a la escuela y jugar con sus amigos. Edile no sabe lo que son intereses económicos, multinacionales, exportaciones, consumo global… el solo quiere ir a la escuela y aprender mucho para ayudar a su familia a salir de la pobreza. El padre Alberto Franco explicaba ayer en el programa Solidaridad de Radio Nacional que toda la humanidad está conectada, y lo que pasa en una punta del mundo se nota en la otra punta. Que nosotros comamos muchos croissants de chocolate, hace que los grandes productores de aceite de palma en Colombia quieran más terreno para cultivar, para conseguir esos terrenos, hay que echar a los agricultores de sus casas por la fuerza, cuanto más cultivo de palma, más calentamiento global, más calor en Europa este verano, más familias sin hogar en Colombia y más niños sin escuela. Y la preocupación de un niño colombiano o español, sigue siendo la misma, una escuela para aprender y jugar con sus amigos. El entender el mundo como uno, nos permite hacer acciones muy simples que pueden cambiar la vida de muchas personas incluso la nuestra. Si nos ayudas a construir una escuela para Edile conseguirás que los más pobres y desfavorecidos alcen su voz frente a las injusticias para que nadie más les pueda arrebatar sus derechos. Si le damos educación a Edile y a sus amigos, ellos ayudarán a sus familias, que ayudarán a resolver el conflicto en Colombia, al desarrollo de cultivos sostenibles, y por ende a la reducción del calentamiento global, y a que no haya más veranos extremadamente calurosos como este. Nos quedan sólo 9 días para conseguirlo. ¡Qué no se te haga tarde! A partir de hoy si donas:
  • Más de 10 euros: te dedicamos un post de Facebook en tu honor.
  • Más de 20 euros: incluimos tu nombre en nuestra página web en la sección de agradecimientos.
  • Más de 50 euros: Te mandamos una postal personalizada firmada por Edile.
  • Más de 100 euros: Los niños de las Camelias te darán las gracias en un vídeo personalizado.
¡Tú puedes cambiar el mundo! Ayudanos a contruir #UnaEscuelaParaEdile Dona ahora