Solicitamos su permiso para la utilización de cookies en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK | Más información

Nozeni ha sido puesta en libertad


Nozeni fue condenada por escaparse de casa a los 15 años con su novio. Su pena fue de 5 años de prisión mientras que su novio fue puesto en libertad a los pocos meses sin cargos. A este tipo de delito se le llama “crimen moral” en el debilitado sistema judicial de Afganistán. Una mujer puede ser condenada a prisión por el simple y subjetivo hecho de haber deshonrado a su familia (como por ejemplo, marchándose de casa). Y decimos a propósito “mujer” porque este sistema está diseñado para casi siempre culpabilizar a las féminas y exonerar a los hombres.

Por suerte, Nozeni ha podido salir de prisión en la mitad de la condena. Nuestra contraparte AWEC (Afgan Women Education Centre) contrató un abogado y tras dos años y medio de lucha ha conseguido que un tribunal le conmute la pena.

 

Crímenes sin fundamento

Un informe reciente de la ONU estima que cerca de la mitad de las mujeres afganas en prisión están ahí por estos crímenes morales, a menudo sin ninguna base legal. Y las cifras van en aumento.

 

El trabajo de nuestra contraparte

InspirAction y AWEC trabajan con las reclusas de la prisión de Faryab, en el norte de Afganistán, proporcionándoles asesoramiento legal y familiar, clases para que aprendan a leer y escribir y actividades para que puedan ganarse la vida. AWEC promueve los derechos sociales, económicos de las mujeres más marginadas del país, así como la justicia y la igualdad.

Nuestra contraparte  continua trabajando para ayudar a las mujeres encarceladas en un país donde la justicia es débil. Asimismo, lucha por cambiar leyes que vulneran los derechos de las mujeres, como por ejemplo el matrimonio infantil.

 

Conoce nuestro trabajo en Afganistán

Conoce la historia de Golbibi