Solicitamos su permiso para la utilización de cookies en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK | Más información

Líneas rojas: movilizaciones COP21

El sábado 12 de diciembre a las 12:00 miles de personas se reunirán en las calles de París llevando flores rojas en honor a todas las víctimas del cambio climático: las pasadas y las futuras

Este encuentro llamado: "Líneas rojas: dejar los combustibles fósiles bajo tierra depende de nosotros" trata de respeto.

Trata de respetar las leyes…de la física. Sabemos que el acuerdo debatido en Le Bourget se queda muy corto y nos lleva hacia un aumento de la temperatura global de tres grados o más. Esto es un fracaso muy grave, y más cuando estamos empezando a ver ya las desastrosas consecuencias del cambio climático.

Trata de respetar a aquellos que ya han muerto a causa de los efectos del calentamiento global, desde Nueva Orleans hace una década, hasta Chennai hace una semana. Las personas más afectadas son las que menos han contribuido a causar el problema, lo que convierte al cambio climático en la injusticia definitiva de un mundo injusto.

Trata de respetar a los que morirán en el futuro. También traemos flores para dejar a sus pies, porque la inacción de nuestros líderes durante décadas ha condenado ya a muchos en islas de baja altitud, en glaciares que se derriten, en praderas que se transforman en desiertos o en tundras convertidas en ciénagas.

Trata de respeto mutuo dentro del movimiento: el liderazgo que emana de las comunidades que están en primera línea y los Pueblos Originarios, y nuestro fuerte compromiso por el amor, el pacifismo y la no-violencia.

Nuestros líderes han mostrado muy poco respeto. Poco respeto por los derechos de las personas, en un mundo desgarrado por la desigualdad y el racismo, y por las líneas rojas que no deberíamos atrevernos a sobrepasar si queremos conservar un mundo justo y habitable. Por eso dibujaremos líneas rojas con nuestros cuerpos, comprometidos en la defensa de nuestro hogar común.

Las empresas más ricas y poderosas del mundo tampoco han mostrado respeto alguno, ni siquiera por la verdad o por la evidencia científica. Han mentido acerca de las consecuencias del cambio climático y continúan invirtiendo cientos de miles de millones de dólares en la búsqueda de más combustibles fósiles. Son criminales.

Pero nosotros no lo somos. Sólo somos ciudadanos reclamando que los poderosos muestren de una vez por todas respeto por las líneas rojas marcadas por los científicos. Ciudadanos que continuaremos luchando, hoy y en los años por venir, para que esta demanda se cumpla. Lo exigimos porque es nuestro derecho. No merecemos menos, ni tampoco nuestros hijos ni los hijos de nuestros hijos.

Primeros firmantes:
Bill McKibben
Naomi Klein
Vandana Shiva
Lidy Nacpil
Rebecca Solnit
Geneviève Azam
Thomas Coutrot
Tadzio Müller
Txetx Etcheverry
Maxime Combes
Pablo Solon
Patrick Viveret
Nick Dearden
Dominique Plihon
Clayton Thomas-Muller
Tom Goldtooth
Okalik Eegeesiak
Aile Javo
Tom Kucharz
Nnimmo Bassey
Laurent Pinatel
Aurélie Trouvé
Becky Foon
Jesse Paris Smith
Tenzin Choegyal
Patti Smith
Thom Yorke
Flea
 

Noticias relacionadas
Zona Crítica
Proyectos relacionados