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La feminización de la pobreza

jueves, 30 de agosto de 2012  Blog     Mujeres

Esta mañana me llamaba enorme y satisfactoriamente la atención esta noticia: La feminización de la pobreza. No conozco cómo será el plan que se pretende poner en marcha desde Conselleria de Justicia y Bienestar Social de Valencia ni cómo serán las ayudas que van a desarrollarse. Pero lo que está muy claro es que imprescindible resaltar la figura de la mujer cuando hablamos de pobreza y de desarrollo. Las mujeres de todo el mundo sufren desproporcionadamente los efectos de la pobreza. Y esto… ¿qué significa? Pues es muy sencillo: - 7 de cada 10 pobres en el mundo son mujeres. - 2 de cada 3 niñxs sin educación son niñas. - De los 776 millones de analfabetos que hay en el mundo, dos tercios son mujeres. - A nivel global, las mujeres cobran un 17% menos que los hombres. - En 2010 solo había 15 mujeres presidentas de un país en todo el mundo. - Solo el 18% de los altos cargos son mujeres. No necesitamos más cifras. La pobreza tiene rostro de mujer. Cuando hablamos de pobreza y desarrollo se necesita atender a las diferentes necesidades y prioridades entre hombres y mujeres.La feminización de la pobreza Pero cuidado porque trabajar con perspectiva de género no significa trabajar con mujeres. Trabajar con perspectiva de género se refiere a cambiar las estructuras que a nivel familiar, de comunidad, estatal y global perpetúan esta situación de desigualdad. Y muchas veces este trabajo de sensibilización debe empezar en los hombres. Para evitar que 1 de cada 5 mujeres sea víctima de violación o de intento de violación en su vida,  se necesita voluntad política pero también se necesita que haya un cambio en las actitudes sociales. Para ello, es importante que los hombres participen en las políticas de igualdad y que luchen contra esas actitudes sociales que refuerzan las desigualdades de género. Los Estados, la sociedad civil y los ciudadanos deben trabajar juntos para cambiar los sistemas, estructuras y actitudes sociales que niegan a las mujeres y a las niñas los mismos derechos y oportunidades que a los hombres.