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Dignidad para las mujeres víctimas de violencia sexual en conflicto

martes, 24 de mayo de 2016  Blog Colombia Construyendo Paz Igualdad de Género
Entre 2000 y 2009 al menos medio millón de mujeres fueron víctimas de violencia sexual en Colombia a raíz del conflicto armado

"Sentí vergüenza. El daño que le hicieron a mi alma nunca va a desaparecer. Pero ahora, puedo hablar de lo que me pasó. Me di cuenta que podía ser la voz de miles de mujeres que han sido víctimas de violencia sexual, y eso es lo que me da fuerza hoy en día."

Jineth permaneció en silencio durante años, pero hoy es una de las principales portavoces sobre la violencia sexual durante el conflicto en Colombia. Ha participado activamente en las conversaciones de Paz de La Habana, y en campañas junto a InspirAction y nuestras contrapartes Sisma Mujer y ABColombia.

Tardó más de 15 años en conseguir llevar a agresores ante la justicia. Sin embargo, a principios de este año, con el apoyo de Sisma Mujer, el ex paramilitar Mario Jaimes Mejía tuvo una condena de prisión de 28 años por la tortura, violación y secuestro de Jineth. A esta pena le siguió la de 11 años para Alejandro Cárdenas Orozco, quien también es culpable de su secuestro y tortura.

La historia de Jineth es una de las innumerables que enfrentan hoy las mujeres en Colombia, pero el final no es tan común como debería. A pesar de la adopción de un marco jurídico de protección de los derechos de la mujer, más del 98% de los autores de la violencia sexual en Colombia quedan impunes.



Tras 50 años de conflicto marcado por la violencia sexual generalizada y sistémica, Colombia ha establecido el 25 de mayo como un día nacional para la dignidad de las mujeres víctimas de violencia sexual en el conflicto armado. Es un día para recordar el terrible sufrimiento experimentado por un sinnúmero de mujeres cuya situación ha sido hasta ahora en gran medida ignorada.

El 25 de mayo de 2000, Jineth Bedoya Lima fue secuestrada, torturada y violada por paramilitares mientras cubría una historia sobre las desapariciones forzosas y el tráfico de armas dentro de la cárcel La Modelo, en el corazón de la capital, Bogotá. Tras esta experiencia, Jineth se convirtió en una líder valiente e influyente en Colombia y gracias a ella y como parte de la reparación sobre su violación, el Presidente declaró el 25 de mayo: día nacional de la dignidad de las mujeres víctimas de violencia sexual en Colombia durante el conflicto armado.

"La osadía de meterme con esa red delictiva casi me cuesta la vida, y me dejó una profunda herida que a día de hoy, 15 años después, aún está lejos de cerrarse. Mi lucha ha sido reconocida por el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, al declarar el 25 de mayo - fecha de mi secuestro - Día Nacional de la Dignidad de las mujeres víctimas de la violencia sexual. Nuestras palabras y nuestra voluntad pueden impedir el uso de la violencia sexual para silenciar nuestras voces, nuestra libertad de expresión, las violaciones que sufrimos.”

La Corte Constitucional de Colombia ha descrito la violencia sexual como una práctica generalizada, habitual, amplia, sistemática e invisible perpetrada por todos los grupos en el conflicto armado. Según el informe de ABColombia y Sisma Mujer, los grupos paramilitares han sido identificados como los peores autores, seguidos por las fuerzas de seguridad del Estado y las guerrilleras.

El establecimiento del Día Nacional de la Dignidad de las mujeres víctimas de violencia sexual, y la inclusión de la violencia sexual en las conversaciones de paz en La Habana, para poner fin al conflicto armado, demuestran cómo la conciencia pública sobre el problema está creciendo lentamente. Las contrapartes de InspirAction reconocen importantes avances como una jurisdicción especial para la paz acordada por el Gobierno y las FARC, que establece que no habrá amnistía para autores de violencia sexual. Sin embargo, Sisma Mujer cree que no va lo suficientemente lejos, ya falta protección contra las represalias, el apoyo legal es débil y el apoyo psicológico demasiado limitado.

Hay un largo camino por recorrer, pero los continuos esfuerzos de fuertes lideresas tales como Jineth, y el trabajo de las organizaciones de derechos de la mujer como Sisma Mujer, muestran que la verdad y la justicia para las víctimas de la violencia sexual es posible.


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