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"David ha sido detenido"

jueves, 20 de octubre de 2011  Blog     Derechos Humanos

El personal de CREDHOS (Corporación Regional para la defensa de los Derechos humanos) llegó a casa a avisarnos: agentes del CTI habían llegado a la oficina con una orden de captura y habían detenido a David. Era el 14 de septiembre de 2010, pasado el mediodía. Desde que salió por la puerta de CREDHOS, en Barrancabermeja se extendió el rumor: “David ha sido detenido”, un gran número de personas se agolparon en las puertas de la fiscalía tratando de entender qué pasaba: por qué este defensor de derechos humanos, superviviente del genocidio de la Unión Patriótica, líder y referente del movimiento social del Magdalena Medio, estaba detenido. Muchos fueron a despedirle al aeropuerto Yarigüies, entre gritos y vítores que declaraban su inocencia. David Ravelo, defensor de derechos humanos y líder de la organización CREDHOS, está acusado de ser autor intelectual del homicidio el 5 de abril de 1991 de David Nuñez Cala, ex concejal de obras públicas de la ciudad de Barrancabermeja. Le acusan de haberse reunido con miembros de las FARC y de haber decidido junto a ellos el asesinato del dirigente político. Pero los testimonios de los paramilitares desmovilizados que lo señalan y a los que él había denunciado anteriormente, están llenos de incongruencias, en un proceso que según las denuncias de diferentes organizaciones, resulta cuanto menos irregular. Brigadas Internacionales de Paz (PBI), organización con la que  colabora InspirAction en Colombia, pudo entrar a visitarle en la cárcel de la Picota unos días después de que fuese detenido. David nos recibió con una gran sonrisa, la misma que nos regalaba cuando pasaba por la casa a charlar y tomar su tinto sin azúcar. Si no fuera por las rejas que estaban detrás de nosotros, si sólo fuera por su fortaleza y ánimo, parecería que nada había pasado. En medio del desconcierto y de la frustración, David volvió a darnos una lección de entereza: “soy inocente y aunque tenga que demostrarlo desde la cárcel lo voy hacer, porque la verdad nos hará libres”. En diciembre se cerró la fase de investigación del caso a pesar de que según su abogado (Alirio Uribe, del colectivo de abogados CCAJAR que también apoya InspirAction) no se habían efectuado muchas de las pruebas y testimonios solicitados por la defensa, ni tampoco muchos de los que la propia fiscalía dijo que iba a realizar. Después de varias apelaciones y recursos, todos rechazados, se llegó a la audiencia preparatoria en la que se decidieron qué pruebas se admitían para el proceso. Mientras, David seguía encarcelado primero en la cárcel de la Picota en Bogotá y posteriormente en la Modelo de Bucaramanga, donde tiene como vecinos a los paramilitares que le acusan y a otros políticos de la región encarcelados por las denuncias que él y CREDHOS hicieron contra ellos. Visita tras visita entre tintos, risas, preocupaciones, dudas y alegrías, David compartió con cada uno de los brigadistas de PBI su día a día, sus impresiones y sus esperanzas, a veces con más ánimo, otras con menos, pero siempre con la claridad de que iba a salir libre y sin cargos, como ya sucedió en 1995 después de pasar 27 meses en prisión. Pero ¿qué hacer mientras? Si hay algo que caracteriza a David es su compromiso inquebrantable con la defensa de los derechos humanos. Son más de 30 años los que David ha dedicado a esta labor y ni si quiera las rejas han podido impedir que siga luchando por y para ellos. Detrás de los barrotes hay muchas historias: políticos vinculados con paramilitares, con guerrilla, acusados de todo tipo de delitos, pero si algo tienen en común es que todos son seres humanos y tienen derechos. Desde el primer día, David se dedicó a escuchar sus historias, a recoger sus denuncias y así, poco a poco, se convirtió también en el líder del comité de derechos humanos de la cárcel de la Picota. Sin condicionarse por quién es quién, para él no hay enemigos ni amigos. Casi un año después de su detención, el 25 de agosto, comenzó formalmente el proceso y empezaron a celebrarse las audiencias. David logró tener voz, o más bien, consiguió que su voz de nuevo fuera escuchada. Pero esta vez no sólo era para denunciar a quienes cometieron abusos y violaciones de derechos humanos en el Magdalena Medio, sino también para demostrar su inocencia, para demostrar que “el tallo de la verdad se dobla, pero jamás se quiebra”. Ana Vicente Moreno ------------------------------------------- Ana es voluntaria en Colombia de Brigadas Internacionales de Paz. Desde septiembre de 2009 realiza actividades de acompañamiento internacional a defensoras y defensores de derechos humanos amenazados, en su trabajo con comunidades y población víctima de violaciones de derechos humanos.