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Comerciando con la Paz

miércoles, 7 de noviembre de 2012  Blog Justicia Fiscal

¿Sabías que Europa es uno de los principales mercados de exportación para las mercancías procedentes de los asentamientos israelíes en los territorios ocupados palestinos? Y sin embargo, la UE reconoce que los asentamientos son ilegales de acuerdo al derecho internacional, y afirma que constituyen un obstáculo para la paz. InspirAction, a través de varias redes de las que forma parte en Europa, ha publicado un informe titulado 'Comerciando con la paz: ¿cómo ayuda Europa a sostener los asentamientos ilegales israelíes? ', en el que insta a los gobiernos europeos a prohibir la importación de productos de estos asentamientos. Llamémosle por su nombre: es una gran hipocresía que la UE afirme que los asentamientos son ilegales, pero que permita a los Estados miembros seguir comerciando con ellos. De esta manera, los consumidores contribuimos involuntariamente a lo que muchos consideramos injusto. Como poco, la UE debería asegurar que todos los productos procedentes de los asentamientos están correctamente etiquetados como tales, para que los consumidores podamos hacer una elección informada. Por el momento, sólo se etiquetan con la denominación “Made in Israel”. En la actualidad, la UE importa 15 veces más de los asentamientos que de los propios productores palestinos, a pesar de que son más de cuatro millones de palestinos y más de 500.000 colonos israelíes los que viven en los territorios ocupados. Es decir, la UE importa más de 100 veces más por cada colono israelí que por cada productor palestino. Gracias a los subsidios que ofrece Israel a los colonos, imponiendo a la vez estrictas restricciones en el acceso de los palestinos a los mercados y los recursos, los colonos disfrutan de un acceso fácil a los mercados internacionales, y han establecido empresas agrícolas y zonas industriales modernas. En contraste, la economía palestina se ve limitada por bloqueos de carreteras, puestos de control y un acceso limitado a la tierra, el agua y los fertilizantes. Como resultado, las exportaciones palestinas han pasado de ser más de la mitad del PIB en la década de 1980 a menos del 15 % del PIB en los últimos años. Los productos procedentes de los asentamientos de Cisjordania deben su existencia a  la demolición de viviendas, la confiscación de tierras y la ocupación militar. Es hora de que los gobiernos vayan más allá de las condenas retóricas de los asentamientos y de que garanticen que los consumidores podamos tomar decisiones informadas.