Solicitamos su permiso para la utilización de cookies en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK | Más información

Carta abierta a los eurodiputados

lunes, 18 de agosto de 2014  Blog Cambio Climático Justicia Fiscal     Ecología, Europeo

El nuevo Parlamento Europeo tiene significativas diferencias con el anterior: hay más partidos, más mujeres, y menos concentración de escaños en las dos grandes formaciones. Actualmente en el hemiciclo europeo se sientan más eurodiputadas que en el conjunto de los parlamentos nacionales de los Estados Miembro, y la pluralidad de grupos políticos promete ponérselo difícil al tradicional bipartidismo.

© Comunicadores por Europa

En el nuevo Parlamento Europeo hay representación de muchos más partidos (algunos de muy reciente creación), lo que de alguna manera demuestra que Europa no está tan anquilosada como pensábamos. Que todavía puede sorprendernos, reinventarse, mejorarse. Por ello confiamos en que los nuevos miembros del Parlamento Europeo se comprometan con la igualdad y la sostenibilidad, apoyando las luchas que InspirAction mantiene para frenar el Cambio climático y para alcanzar la justicia fiscal. Ante la Conferencia climática de las Naciones Unidas que tendrá lugar en París en diciembre de 2015, queremos objetivos ambiciosos, efectivos y vinculantes. El Cambio climático ya está afectando desproporcionadamente a los países en desarrollo, que son menos capaces de enfrentar sus efectos, además de que son históricamente menos responsables de ellos. InspirAction rechaza que sean los países pobres los que acaben pagando “los platos rotos” de un desarrollo destructivo que ni siquiera han disfrutado. Por eso pedimos a los eurodiputados que trabajen por alcanzar un pacto con fuerza de ley que marque una diferencia real para las personas más pobres y marginadas del mundo. Los europarlamentarios tienen una posición privilegiada para votar e influir en la legislación y en regulaciones que den lugar a políticas públicas relativas a las emisiones de gases de efecto invernadero, energías renovables o eficiencia energética; así como para aumentar la transparencia fiscal. Desde InspirAction llevamos años denunciando que muchas empresas e individuos esquivan los impuestos y esconden su dinero en una compleja red de trusts, empresas “fantasma” y paraísos fiscales, y que esto es posible gracias al secreto bancario y a las jurisdicciones estatales opacas. Lo que se traduce en grandes sumas estafadas, escándalos de corrupción habituales y fraude generalizado, que siempre perjudica más al que menos tiene: es decir, al pequeño contribuyente. En los países en desarrollo las consecuencias de la evasión fiscal son más dramáticas aún, pues sus arcas públicas pierden al año entre 120 y 160 billones de dólares – una cifra mayor que el presupuesto global de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD). Esto no solamente convierte a la AOD en un chiste de mal gusto (como quien se las ingenia para no pagar la cuenta que debe, pero después deja propina), sino que impide el desarrollo de un Estado del bienestar que pueda proporcionar coberturas sociales a sus ciudadanos. De nada sirve que los países desarrollados donen un porcentaje insignificante de su PIB cuando las empresas multinacionales no pagan las tasas correspondientes a su actividad en los países que más necesitan esos impuestos. Por eso pedimos a los nuevos miembros del Parlamento Europeo que mantengan una posición firme en las negociaciones trilaterales sobre la Directiva Anti-Blanqueo de Dinero, apoyando la creación de registros públicos de propiedad y bienes para detener los flujos financieros ilícitos y los abusos fiscales. También les pedimos que en la cumbre sobre Financiación para el Desarrollo que tendrá lugar en julio de 2015 en Addis Abeba, se esfuercen por obtener resultados que beneficien a los pobres y al medio ambiente. Por último, InspirAction quiere transmitir a los eurodiputados la importancia de consensuar un nuevo paquete de Objetivos de Desarrollo Sostenible en el marco post-2015, para reemplazar los actuales Objetivos de Desarrollo del Milenio. Pero queremos objetivos serios, que no sean papel mojado, y que no se conformen con prorrogar las metas incumplidas a un horizonte lejano como mera formalidad. Confiamos en que la nueva conformación del Parlamento Europeo sea más sensible a las peticiones de quienes reclamamos impuestos progresivos, trabajo decente y protección social; y que los eurodiputados se comprometan a reducir la desigualdad económica y a profundizar los derechos de la mujer. Ellos están más cerca de las grandes decisiones. Y son las grandes decisiones, normalmente, las que pueden provocar los grandes cambios que esperamos.