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Tayikistan: mujeres víctimas de violencia en un país olvidado


Davlatbi Hakbidieva tiene 28 años, vive en Rudaki (Tayikistan) y ha sufrido maltratos domésticos durante más de 10 años de matrimonio. Con 16 años contrajo un matrimonio concertado y con 17 tuvo a su primer hijo. Su marido, trabajaba como cantante en fiestas y se hizo alcohólico. Su familia trató de ayudarle pero él no quiso y cada día cuando llegaba a casa maltrataba a Davlatbi.

“Muchas veces pensé en suicidarme pero al final no lo hacía por mi hijo” dice Davlatbi.

Luego empezó a maltratar también al niño. Entonces Davlatbi conoció el Consejo Público de su ciudad creado por nuestra contraparte Derechos y Prosperidad y recibió ayuda para llevar su caso a juicio y conseguir el divorcio mientras se creaba una nueva vida.

Los Consejos Públicos se organizan por voluntarios formados por nuestra contraparte para informar a la población sobre sus derechos y ayudarles a reclamarlos. Además dan apoyo a las personas que,  como Davlatbi sufren violencia doméstica. 

El Consejo Público de Rudaki ha ayudado a reducir el número de suicidios desde que se creó en 2010.

La mujer y desigualdad en Tayikistan

Tayikistan es un país olvidado. Cuando formaba parte de la Unión Soviética su situación económica y social fue muy próspera pero al independizarse, hace más de 20 años, vivió 5 años de guerra civil y desde entonces ha experimentado un duro proceso de empobrecimiento.

Durante la existencia de la Unión Soviética, las mujeres eran enviadas a trabajar a las fábricas junto a los hombres pero además ellas eran responsables de cuidar la casa y la familia y de trabajar en el campo, especialmente duro en épocas de recolección del algodón. En aquel momento, cuantos más hijos se tenía mejor. Al caer la URSS muchos hombres emigraron a Rusia y a otros países dejando a muchas mujeres al cargo de los hijos y la casa, sin un trabajo ni capacidad para alimentarles. Además, tras la guerra civil renacieron las tradiciones familiares que reactivaban la violencia doméstica y la desigualdad.

Tayikistan es un país fuertemente caracterizado por la desigualdad. Tradicionalmente las mujeres no pueden trabajar fuera de casa, mantienen en los campos familiares y solo reciben educación hasta los 14 años. En las familias más tradicionales, las mujeres solo pueden tener contacto con hombres de su familia. La violencia y el abuso doméstico son muy habituales.   

Nuestro trabajo en Tayikistan

InspirAction estamos trabajando en Tajikistan para acabar con la pobreza apoyando al desarrollo económico sostenible, la prevención ante desastres naturales y la adaptación al cambio climático de muchas comunidades. Además hemos desarrollado varios programas de promoción de la salud y de lucha contra el VIH y diversos proyectos para fomentar la participación de la población y acabar con la corrupción.

Las mujeres en Tayikistan han sufrido las peores consecuencias de la opresión, el maltrato, la discriminación, la violencia y la desigualdad. Por ello, en todos nuestros proyectos hacemos un hincapié especial en la lucha por la igualdad y el apoyo a la mujer.

Conoce más sobre nuestro trabajo en Tayikistan y apóyanos.

 Foto: Amanda Farrant © InspirAction 


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