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Jose, una vida huyendo del conflicto armado


La historia de José y su familia es una larga historia de huidas y escondites durante años que empezó en la zona de Necoclí, en un pueblo llamado Palmar de Santa Rosa.

“Estando allí, Necoclí, en 1995 los paramilitares llegaron a la aldea en la que vivía con mi familia y empezaron a volar balas por todos lados, se hicieron con ella, lo quemaron todo y a los que capturaban los mataban, por lo que todos los que vivíamos allí tuvimos que huir y escondernos en las montañas. Aun así teníamos que estar constantemente vigilando, completamente quietos y atentos, si alguien se acercaba salíamos corriendo”.

José y su familia siguieron huyendo y llegaron a una comunidad que los acogió. Poco tiempo después, los paramilitares volvieron y tuvieron que huir de nuevo. Otra vez, lo abandoron todo: su comida, sus cerdos, sus casas… y se refugiaron en los bosques para intentar salvar su vida. Durante el trayecto hacia algún lugar seguro José perdió a una de sus hijas de 22 años madre de 3 niños,“de repente una noche desapareció y no la volvimos a ver nunca” . También perdió a su hermano.

Al fin dejaron de esconderse

El final de su larga huida fue cuando llegaron a Las Camelias, donde con la ayuda de nuestra contraparte CIJP, decidieron crear una zona humanitaria, una zona cerrada por una alambrada que prohíbe el acceso a personas armadas, militares, paramilitares, policías…”cuando intentaban acceder llamábamos directamente a Bogotá y desde allí les prohibían el acceso”. Y allí permanecen desde entonces.  

“Las zonas humanitarias nos da la oportunidad de vivir con mayor libertad, sin tener que escondernos,  podemos salir a buscar comida e impide que entren personas armadas”

El trabajo que realizamos desde InspirAction en las Zonas Humanitarias a través de nuestras contrapartes es impedir el acceso de personas armadas y asegurar una calidad de vida a las personas que viven dentro. Con el apoyo de nuestros socios, hemos construido viviendas para poder acoger a más personas y gracias a la presencia de los voluntarios y al contacto directo de estos con Bogotá, los militares y paramilitares han dejado de intentar acceder a las Zonas Humanitarias.

Conoce la experiencia de Ligia María Chaverra en la zona humanitaria Las Camelias.

Conoce más sobre nuestro trabajo en Colombia.

 

 


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