Solicitamos su permiso para la utilización de cookies en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK | Más información

Egipto: niños trabajando en las canteras


La región de El Minia se extiende por las orillas oriental y occidental de El Nilo, en Egipto. Una región donde no hay casi trabajo y la mayoría de su población vive en pobreza. Casi todos, incluidos los niños, trabajan en las canteras de piedra caliza. El trabajo infantil es ilegal en Egipto, pero cuando no hay dinero, las familias tienen que mandar a sus hijos a las canteras para poder sobrevivir.

Las condiciones de trabajo son extremadamente peligrosas, no hay ningún tipo de seguridad y los trabajadores no tienen ningún derecho.

Asrafh empezó a trabajar en las canteras a los 6 años. Con mucho esfuerzo consiguió terminar sus estudios pero aún así, tuvo que seguir trabajado en las canteras.

“Yo era un buen estudiante. Mi padre tenía 10 hijos así que tuve que ponerme a trabajar a los 6 años. Quería ir a la universidad pero con el trabajo no podía estudiar los exámenes. Trabajamos 6 días a la semana desde 5 o 6 de la mañana hasta completar 10 horas diarias. Tu salario depende de tu producción”.

El papel de nuestra contraparte

A través de nuestra contraparte Wadi el Nil, que significa Valle del Nilo, desde InspirAction estamos promoviendo los derechos de los trabajadores de las canteras. A corto plazo estamos comprando trajes para proteger a los trabajadores pero el objetivo que tenemos es a largo plazo. 15.000 de los 25.000 trabajadores están recibiendo formación sobre sus derechos y sobre la salud y la seguridad en el trabajo.

Además, para evitar que los niños tengan que trabajar, estamos dando microcréditos a mujeres para que puedan desarrollar un negocio y aumentar sus ingresos mensuales. Cuando conseguimos que un niño vuelva a la escuela, damos formación para que pueda ponerse al día.

Conoce nuestro trabajo en Egipto.

Descubre cual fue nuestro trabajo durante el conflicto en Egipto.

Foto: Tabitha Ross © InspirAction