Hannah Richards © InspirAction
Colombia lleva inmersa desde hace más de 40 años en un conflicto armado que menoscaba seriamente los derechos humanos. Es el segundo país con mayor número de desplazados, con 4,9 millones de refugiados internos. Esta crisis afecta sobre todo a los grupos que ya de por sí se encuentran en un estado de marginalidad y son vulnerables, como por ejemplo las comunidades indígenas y los afro-descendientes.
La población que denuncia esta situación a menudo es amenazada o incluso asesinada. Nosotros hablamos en su nombre y en el de sus comunidades, para pedir al gobierno que proteja a sus ciudadanos y lleve ante los tribunales a los responsables de esta violencia.
¿Qué ocurre?
Derechos humanos. El conflicto tiene como consecuencia directa la violación sistemática de los derechos humanos de civiles, mientras que aquellos que intentan defenderlos a toda costa (abogados, activistas, periodistas) son amenazados, estigmatizados e incluso asesinados.
Desigualdad. Una elite minoritaria está en posesión de la mayoría de las tierras y se beneficia de la riqueza del país mientras que un 60% de la población vive por debajo de la línea de la pobreza.
Tierra. Las personas que habitan en zonas de gran riqueza natural a menudo son objeto de expulsiones violentas y amenazas. La Constitución colombiana garantiza la protección de las tierras ancestrales, pero a la hora de la verdad, las empresas mineras y de aceite de palma se aprovechan de que las comunidades no tienen títulos legales sobre las tierras y se les expulsa de ellas.
Nuestro trabajo
- Hacemos incidencia institucional para que los derechos humanos sean defendidos y se proteja a aquellos que luchan por defenderlos.
- Ayudamos a los grupos más vulnerables a entender cuáles son sus derechos y cómo pueden reivindicarlos.
Nuestras contrapartes
Justicia y Paz proporciona asesoramiento legal y lleva casos a tribunales internacionales. Por otro lado, han construido escuelas, casas y pozos para 400 familias desplazadas en la región de Chocó que habían sido expulsadas de sus tierras.
CCALCP da formación y asesoramiento legal a campesinos y al pueblo Bari, que viven inmersos en el conflicto.
¿Quieres conocer más sobre nuestro trabajo en Colombia?
- La comunidad de Las Pavas lleva décadas luchando por vivir en las tierras que les han pertenecido por generaciones. Se trata de un caso emblemático dentro del extenso debate de restitución de las tierras a las comunidades desplazadas por el conflicto y las agresivas políticas económicas que promocionan la industria del aceite de palma. Lee la historia de Las Pavas aquí.
- El pueblo Embera es otra comunidad amenazada por el conflicto colombiano y los intereses económicos. Haz clic aquí para conocer su historia.
- Descubre las amenazas de muerte que sufren los miembros de nuestra contraparte CREDHOS




