En un mundo de pobreza y desigualdad, el clima está cambiando. El calentamiento global provoca el deshielo de los casquetes polares y los glaciares, aumenta el nivel del mar y se producen inundaciones, los fenómenos meteorológicos más brutales se suceden con más frecuencia… Tenemos una crisis climática que amenaza la supervivencia de nuestro planeta tal y como lo conocemos. Y que ya afecta a millones de personas, sobre todo en los países pobres.
No tenemos más remedio que afrontar urgentemente esta crisis del clima. Y esto debemos hacerlo en un mundo en el que más de un tercio de la población sufre hambre, sed y falta de asistencia sanitaria y de educación. Ser pobre te hace más vulnerable al clima.
En InspirAction trabajamos con las comunidades más desfavorecidas del planeta y hemos comprobado cómo las consecuencias del cambio climático son ya visibles. En algunas regiones, las sequías duran más, lo que acaba con la agricultura y la ganadería. En otras zonas sucede lo contrario: las estaciones de lluvias son más largas e intensas que antes, lo que provoca inundaciones y la erosión de los campos de cultivo. Son ejemplos de las alteraciones que han sufrido en los últimos años los patrones climáticos de vastas áreas del planeta.




